miércoles, 23 de agosto de 2017

Apache / Aztec

Piper Aircraft voló el prototipo de la PA-23 en 1952: era su primer bimotor y un salto adelante enorme: por aquel entonces fabricaban esencialmente derivados de su primer avión, la Piper J-2 Cub. El avión era una castaña, en realidad un diseño Stinson. Los ingenieros volvieron al tablero y al año siguiente sacaron un avión mucho mejor: la Piper PA-23 Apache. La primera de la larga serie de "indias".


Esta Apache de 1954 iba a ser la número de serie 13, pero la superstición hizo que le dieran el 14 (¡!). Estuvo volando durante más de 25.000 horas con el Sr. William Davenport, hasta que la regaló al Museo del Aire y del Espacio. Fíjense en el aspecto redondeado de los 50 y el ala con perfil curvado y antiguo. Estados Unidos, 2015.

La Apache no era la primera avioneta con dos motores, pero inició un período de lujo que duraría unos 40 años. En realidad fueron los primeros aviones ejecutivos: metálica, 4 plazas, tren retráctil, hélices de paso variable, posibilidad de vuelo sin visibilidad y la relativa seguridad que dan dos motores. Digo relativa, porque los dos Lycoming O-320 de 160 CV no daban mucho margen: si fallaba un motor, el que quedaba "estaba para llevarte al lugar del accidente".

Una Piper Aztec 250 F española fabricada en 1978 de visita en Alemania. Friedrichshafen, 2017.

En 1962 Piper introdujo un desarrollo: la PA-23 Aztec: fuselaje alargado para 6 plazas, morro puntiagudo, cola en flecha y sobre todo dos Lycoming O-540 de 250 CV. Estos aviones son mucho más capaces y se han creado una reputación de fácil manejo, buenas prestaciones de despegue y aterrizaje, y buena capacidad de carga. De hecho, entran - un poco forzadamente - en la categoría de los bush-planes, aunque también tienen sus límites.

Una Aztec 250 D de 1969 en el aeródromo de Schewenningen. Alemania, 2017.

Por increíble que pueda parecer, las PA-23 heredaron dos características de la J-2 Cub de los años 30: tenían un fuselaje de tubo de acero soldado (aunque recubierto en metal y no en tela) y un perfil alar USA-35B. Esto las hace robustas y les permite el despegue y aterrizaje corto, pero muy rápidas no son.

La Compañía Española de Trabajos Fotogramétricos Aéreos (CEFTA) tenía esta Aztec 250 E de 1974 bautizada como "Comandante Machado". En Cuatro Vientos, Madrid, 1990.

Da igual. Son baratas (en términos aeronáuticos, claro), fáciles de volar, y llevan funcionando décadas. Para un avión que dejó de fabricarse en 1982 es impresionante el mercado que hay (de Apache y de Aztec). Y probablemente seguirán en juego todavía durante bastantes años.

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