sábado, 5 de marzo de 2022

Scorpion

La filosofía detrás del Textron AirLand Scorpion es más bien empresarial, no tanto geopolítica o bélica, que es lo que tradicionalmente ha llevado a hacer nuevos aviones militares. En resumen: si Vd. compra nuestro avión, le costará mucho menos hacerle la guerra a sus enemigos.

 

El prototipo N531TA en el Salón de Farnborough. Que es en resumen un supermercado de aviación. Inglaterra, 2014.


Puede que sobre el papel sea muy convincente, pero el caso es que no han vendido ni un avión. Textron es un conglomerado industrial americano que entre otras cosas tiene BellBeechcraft, Hawker, Cessna y Lycoming (¡!). Un grupo inversor llamado AirLand se dirigió a Textron a principios de la década de 2010 para construir un avión de ataque baratito. El prototipo fabricado por Cessna voló en 2013 (oficialmente es un Cessna 513).

 

Como siempre, cuestión de gustos. Pero no me parece un avión bonito. Las alas son muy rectas y no casan bien con esa doble cola de "supercaza".

Al parecer vuela bien y sus dos turbinas Honeywell TFE731 (usadas en la tira de jets de negocios y por ejemplo también en el CASA C101) le permiten llevar a velocidad de reactor (pero lenta, de 800 km/h) casi 4 toneladas de pepinos diversos a un coste comparativamente bajísimo. Pretenden que cada avión no llegue a los 20 millones de dolores (para lo que son los reactores militares, muy poco) y el coste por hora de vuelo se queda en 3.000 dolores (igualmente tirao). Pero... por ahora los clientes no pican. Qué pena. 


Otra cosa es la efectividad: la capacidad de utilizar armas y el coste previsto. Por ahora los yanquis parecen tener claro que necesitan chismes más sofisticados, como el F-35.


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