jueves, 22 de junio de 2017

Canguro

Los aviones de la Italia fascista suelen pasar más desapercibidos en la historia que los de Alemania nazi. Y sin embargo, hicieron varios realmente notables. El Savoia-Marchetti SM.82 Canguro de 1939 es uno de ellos: un bombardero/transporte enorme (30 m de envergadura, 18 toneladas de peso máximo) del que se hicieron casi 900 y que estuvo volando hasta 1960. Se desarrolló de una larga y destacada familia de trimotores del ingeniero Alessandro Marchetti.

Después de la guerra, la nueva Aeronautica Militare siguió volando los SM 82 remotorizados con Pratt & Whitney Twin Wasp de 1200 CV, como los de los Douglas DC-3. Vigna del Valle, Italia, 2008.

De hecho, los alemanes utilizaron más de 200 de ellos, era muy superior al Junkers 52. Se suele destacar que como bombardero era malo (por ejemplo claramente inferior a un Boeing 17) y que los ingleses derribaron muchos. Esto es un poco injusto: el avión tenía sólo 3 motores de 950 CV. Algunas de las misiones impresionan: por ejemplo, en 1940 los italianos atacaron con Canguros unas refinerías británicas situadas en el Golfo Pérsico, volando desde Rodas (¡!).

Fíjense en la gran puerta de carga, las ventanillas de los dos pisos y los enormes flaps.

Igualmente me parece impresionante su papel como transporte. No sé si es el primero con dos pisos, pero seguro que de los primeros (como un Jumbo, vamos). Hicieron muchos vuelos a la entonces África Oriental Italiana (actualmente Etiopía, Eritrea y Somalia). Hubo versiones preparadas para llevar dentro un caza FIAT CR.42 desmontado. Y también se utilizaron, incluso después de entrar en guerra, para volar a Brasil.

3 comentarios:

  1. A ver si vemos una entrada dedicada a los aviones de "Porco Rosso"...

    ResponderEliminar
  2. También me valen los de "El viento sopla"... o los de "Sólo los ángeles tienen alas"... Sugiero una serie de entradas sobre aviones de cine.

    ResponderEliminar
  3. No es "El viento sopla"... Es "El viento se levanta"... La de Miyazaki, no la de apocalipsis nucleares.

    ResponderEliminar