martes, 27 de enero de 2026

SD-1 Minisport

Un ingeniero checo llamado Igor Špaček diseñó este curioso avioncito de construcción amateur no sé muy bien cuándo, pero en los años 2000. El avión está pensado para la clase "desregulada" de Alemania (y también aparentemente del Reino Unido, y la de ultraligero en USA). Por aquí más bien le obligarán a regularizarse...
 

Arriba, las dimensiones no dan idea real de lo diminuto que es el avioncito, hasta que no lo ves, y mejor aún con un tipo dentro y otro fuera para comparar. De hecho el avión pesa más del doble con bicho y gasolina que vacío (¡!). Abajo, vean el también chiquito motor de dos cilindros en V, de unos 900 cc y 31 HP. Esto es más bien poco, en cualquier moto moderna más bien tendría 65-110 HP. Pero el objetivo es muy diferente: se requiere bajas vueltas (para mover una hélice directamente) y sobre todo fiabilidad. Feria AERO, Friedrichshafen, Alemania, 2016.
 
El SD-1 Minisport (¿Špaček Design 1?) se aproxima a lo mínimo que vuela y puede llevar una persona. Mide 4,3 metros de largo y 6 de envergadura, pesa 110 kilos vacío y lleva motores de entre 25 y 50 HP. Vuela a unos 130 km/h y aparentemente lo hace bien. Una persona puede desmontar las alas sola, porque pesan 12 kilos cada una (¡!).
 
Al año siguiente llevaron una versión con tren de cola que parecía un avión de carreras clásico. Pero es mucho más tranquilo y lento. Feria AERO, Friedrichshafen, Alemania, 2017.
 
En realidad, nada nuevo bajo el sol. Viene a ser lo mismo que un Mini Max, o si nos ponemos históricos, que una Jodel D-9 BébéAl parecer siguen estando disponibles los planos, y varias opciones de kit de construcción amateur. No está tan claro si hay una versión terminada y lista para volar. 
 
De nuevo en AERO, con otro SD-1 V-2. Friedrichshafen, Alemania, 2018.
 
Aunque puedes poner el motor que a ti te parezca, SD Planes te puede proporcionar un motor SE-33 (¿Špaček Engine?). De nuevo me encuentro con un motor original yanqui: en realidad es un Briggs & Stratton Vanguard de dos cilindros en V "avionizado", pero originalmente pensado para "aplicaciones industriales". ¿Y eso qué es? pues literalmente cualquier cosa que necesite un motor para moverse: generadores, limpiadoras, segadoras, desbrozadoras, perforadoras, transportadoras, tractorcitos, compactadoras... o lo que sea. Parece que se producen millones al año.
 
SD intentó brevemente el sueño americano, y llegó a fabricar el SD-1 allí desde 2013, pero aquello no fue bien. Este SD-1 americano es de 2017 y lleva un motor boxer Hirth F-23 de 50 HP. Lo cual no deja de ser curioso, porque es alemán. Y el Briggs & Stratton yanqui. El motor alemán es de dos cilindros horizontales opuestos y tiene reductora: vean que las entradas de refrigeración de los cilindros están más abajo que el eje de la hélice. Oshkosh, USA, 2019.
 
El avión está hecho en madera con piezas de materiales compuestos y sobre el papel mola. Como sus honorables antepasados. Para mi el problema sigue siendo el mismo: que en un monoplaza no puedes llevar a volar a nadie... aunque vueles casi siempre solo. Pero si es Vd. un convencido antisocial, es una opción para ir por los aires. Buena, bonita y barata.

lunes, 26 de enero de 2026

Goodyear Blimp

Para la gente de este lado del charco en general, los dirigibles son unos  curiosos artefactos aéreos con forma de cigarro puro, que también se conocen como ZeppelinEstos chismes se suelen situar en la primera parte del siglo XX y no tuvieron en general éxito o incluso sufrieron terribles catástrofres. Los yanquis los conocen más como Blimp, que en realidad es un tipo particular de dirigible, sin estructura rígida, que mantiene la forma por la presión de hinchado. Pero para ellos son algo diferente, unos trastos que asocian desde hace cerca de un siglo a los anuncios, especialmente en los deportes. Es decir, sigue siendo común que en la final de la liga de beisbol esté paseando por el aire encima del estadio una cosa de estas.
 
Los Blimps de la clase N ("Nan Ship") fueron los más sofisticados de todos. Eran grandes (para ser hinchables), algo más de 100 metros de largo y casi 30.000 m3. Llevaban dos motores radiales Wright Cyclone de 800 HP y podían volar a casi 130 km/h. Se construyeron 18 de 1952 a 1957 y sirvieron como antisubmarinos y alerta temprana. Incluso se pensó en que podían lanzar cargas de profundidad nucleares (¡!). Impresiona el esfuerzo que se hizo, pero al final los aviones resultaron más versátiles. Un sello de Vietnam de 1990 muestra el aspecto de un clase N con el radar encima.
 
Lo que es menos conocido es que los militares yanquis, especialmente la marina, utilizó Blimps desde la Primera Guerra Mundial, entre las dos guerras, durante la segunda de nuevo, y en la posguerra (¡!). Un montón, de las clases A a la N, en total casi 250 de ellos (más 4 dirigibles rígidos, incluidos dos portaviones volantes). Sólo en la Segunda Guerra Mundial más de 150 (¡!), tanto de entrenamiento como de patrulla oceánica (vigilancia de convoyes) y antisubmarina. Y además no les fue mal. En la posguerra siguieron utilizándolos además como alerta temprana y control aéreo, más de 20 de ellos. Impresiona que hasta 1962 (para situarse, hacía tiempo que había entrado en servicio el Phantom).
 
Todos los Blimp los hizo la empresa Goodyear, que lleva haciendo neumáticos y otros productos de goma desde 1898 (¡!) y que comenzó con su división de dirigibles en 1910 (¡!). 

domingo, 25 de enero de 2026

Airbus H145

El actual helicóptero Airbus H145, previamente Eurocopter EC-145, empezó siendo un desarrollo que tomaba como base el helicóptero alemán/japonés MBB/Kawasaki BK 117, al que incorporaba muchos elementos del Eurocopter EC-135. A su vez el BK 117 deriva del Bölkow 105 (después MBB Bo 105). Como no les he hablado todavía de ninguno de los tres, estoy empezando un poco por el tejado, pero no hay problema. Ya llegaremos.
 


La Sécurité Civile francesa está equipada con EC-145 (y actualmente también H145) desde comienzos de los 2000, para rescate, evacuación y respuesta ante desastres. F-ZBPX es de los primeros (2004). Vean un ejercicio en el Festival de Grenoble. Arriba, el helicóptero llega y baja a un socorrista con el cable. Centro, se va, vuelve, y se situa para recoger herido y socorrista. Abajo, subiendo a ambos. No me hubiera importado ser el de la camilla. Francia, 2018.
 
Es un helicóptero de tipo medio, aunque Airbus prefiere definirlo como "clase 4 toneladas bimotor". Puede llevar 1-2 pilotos y hasta 10 pasajeros o carga. Vuela en crucero hasta 240 km/h, tiene un alcance máximo de unos 650 km y puede hacer todo lo anterior despegando y aterrizando en vertical, claro. Uno pelao de pasajeros puede costar nuevo como unos 9-10 millones. Y a partir de ahí, empiece a poner pasta: si lo quiere de emergencias médicas, échele 11; si lo quiere de vigilancia con sensores guays, 12-15; uno de servicio a plataformas de petróleo todavía más por el equipo especial; y si lo quiere armado (hay versiones militares) depende, pero de veinte parriba.
 
Los gendarmes franceses también tienen EC-145. Al cambiar de siglo se pusieron a renovar su flota de antiguos Alouette. Vean que también lleva cabrestante. JBB es de 2002 y estaba en la Ferté Alais en 2014.
 
Es decir, no los regalan. Pero a cambio es un chisme muy capaz. La versión original (que se certificó originalmente como BK 117 C2) tenía más capacidad de carga y alcance que sus predecesores, cabina más grande, vibraba menos, hacía menos ruido y se hizo un gran esfuerzo para reducir el mantenimiento y sus costes. El chisme voló en 1999 y empezó a venderse con el nuevo siglo. Aunque sea ahora H145 y previamente EC-145, Kawasaki sigue siendo socio, fabrica el 40% del helicóptero en Japón y lo vende en la zona Asiática (como BK 117 C2).
 
Este EC-145 de matrícula polaca SP estaba en venta en la feria AERO de 2017. Frierichshafen, Alemania.
 
El helicóptero ha ido incorporando mejoras a lo largo de su vida, en dos momentos principales. En 2011 pusieron turboejes más potentes Turbomeca (actualmente Safran) Arriel 2E de casi 900 HP máximo y casi 800 continuo, con el tiempo entre overhaul ampliado de 4.000 a 6.000 horas, y control completamente automatizado y electrónico (FADEC) . Este motor, llamado así por un pico del Pirineo, ha propulsado todo tipo de helicópteros desde los años 70.
 
Despegando del aeropuerto de La Palma. El Servicio de Urgencias de Canarias tiene contratados EC-145 para evacuación sanitaria entre islas. EC-MSE (de 2014) lleva flotadores hinchables en los patines, para emergencias marinas. Canarias, 2018.
 
Además se mejoró la instrumentación de la cabina, se montó una hélice intubada en la cola Fenestron, se introdujo aviónica nueva (incluido un piloto automático de 4 ejes), se mejoraron transmisiones y sistemas, y hasta se diseñó una versión de "piloto opcional" (¡!), de tal manera que  se puede pilotar con un bicho de raza humana en la cabina o desde una central de control en tierra. Aunque no parece que haya tenido mucho éxito.
 
Un día estupendo en el lago di Como. Un Airbus H145 de emergencias sanitarias pasaba por allí. I-PTVR es más moderno que los anteriores (2017), vean que lleva rotor de cola Fenestron intubado. Pero sigue llevando el rotor principal de 4 palas antiguo.  Italia, 2022.
 
Más recientemente desde 2019 se ha incorporado un rotor nuevo de 5 palas con tecnología más moderna (Blue Edge: las palas no son rectas sino que tienen tramos con distinta flecha) que reduce la vibración, el ruido y aumenta la capacidad de carga en 150 kilos (¡!). Y además se puede instalar en los helicópteros antiguos. Pagando un pastón, claro. Porque además se hacen otras muchas cosas de actualización.
 
En resumen, este helicóptero es un producto ultra-tecnológico de Airbus, que sigue estando en la vanguardia de estos chismes. Malo no debe ser: en 2006 lo compraron los militares yanquis, nada menos que 345 UH-72 Lakota para el ejército de USA, por unos 3.000 millones (¡!). Una ganga, cada uno les salió a menos de 9 kilos. En total ya llevan fabricados más de 1.700.

sábado, 24 de enero de 2026

Bulldog

En una escena muy bien recreada de la película Reach for the Sky (1956), estamos en 1931 y el piloto de caza británico Douglas Bader, de visita en un aeródromo, se pica con un par de locales. Así que se sube a su caza biplano Bristol Bulldog, despega, les pega una pasada que les enciende el pelo, hace un tonel de la victoria, vuelve a hacer otra pasada en la que intenta un tonel lento cerquísima del suelo, pega con el ala y se estrella.
 
En el museo de la Royal Air Force de Londres conservan este Bulldog. Está pintado como un Bulldog militar ("K2227"), pero siempre fue civil (¡!). Se construyó en 1930 como Bulldog MkII y para servir de demostrador de la compañía, para reemplazar un Bulldog anterior que se había estrellado. Tenía la matrícula civil G-ABBB y un motor francés Gnome-Rhone, un Jupiter hecho con licencia. Hizo demostraciones y se probaron otros motores hasta que en 1938 se donó al Museo de la Ciencia. Durante la guerra se conservó a salvo en otro sitio. Tras la guerra se alquiló para hacer la película Reach for the Sky. Se restauró para volar de 1957 a 1961, incluyendo un motor Jupiter reconstruido. Pasó a realizar exhibiciones y se donó a la colección Shuttleworth en 1961. En 1964 se estampó en una exhibición tras haber volado en total 16 horas (¡!). Los múltiples trozos resultantes se dispersaron por una variedad de colecciones (¡!). En los años 90 el museo se planteó localizar las piezas que pudieran y restaurar el avión para exhibición estática, que completaron en 1999. Todas las fotos salvo la del motor en Londres, Inglaterra, 2016.
 
Bien, pues esto sucedió de verdad. Y para filmarlo se utilizó este avión que les muestro, uno de los dos que quedan en el mundo (no lo estrellaron de verdad, claro). El resultado real fue que a Bader le amputaron las dos piernas, pero a base de perseverancia no sólo consiguió andar de nuevo, sino que volvió a volar (¡!). Más aún. De nuevo fue piloto de caza (en Hurricane y Spitfire) y luchó en la primera parte de la Segunda Guerra Mundial, llegando a ser comandante de ala. Obtuvo 22 victorias, fue derribado, internado y sobrevivió a la guerra para convertirse en Sir (¡!). La historia es fascinante y se la recomiendo. Tiene luces y sombras, claro.
 
Vean los amplios recortes en ambos planos para mejorar la visibilidad del piloto. El avión sólo lleva alerones en el ala superior, pero era muy maniobrable. En los años 30 se hicieron famosos por las exhibiciones con humo de colores (que por tanto no es una cosa moderna).
 
Pero volvamos al Bulldog, que voló por primera vez en 1927. Superficialmente es como un caza de la Primera Guerra Mundial: un biplano entelado de tren clásico, la cabina abierta y dos ametralladoras de 7,7 mm. Más o menos como un Camel de 1917 ¿no? Pues sí y no. La configuración, el armamento y las tácticas no habían cambiado en general. Pero del motor rotativo de 160 HP de la Gran Guerra habían pasado a un radial Bristol Jupiter de 9 cilindros y casi 500 HP (¡!). 
 
Un motor Bristol Jupiter VIIF de un Bulldog en la colección Shuttleworth. Se ve en parte una ilustración de un Bulldog arriba. Llevaba las culatas forjadas. Como es lógico Bristol si podía montaba sus propios motores en sus aviones. El motor se desarrolló a finales de la Primera Guerra Mundial por Roy Fedden, quien diseñó la mayor parte de los motores de Bristol. El motor se convirtió en uno de los más fiables de su época, se hicieron la tira de versiones y propulsó más de 100 tipos de aviones. Tenía 4 válvulas por cilindro, casi 30 litros y daba entre 400 y 600 HP. Se construyeron versiones con licencia en Francia, Alemania, Japón, Polonia, Italia, Checoslovaquia, Yugoslavia, Bélgica y la URSS (¡!). Inglaterra, 2018.
 
Iban a venir, y muy rápido, aviones mucho más bestias. Pero incluso hoy un biplano con esa potencia y esa maniobrabilidad es una barbaridad. Desde luego no apto para la mayor parte de pilotos. La velocidad máxima puede que les resulte decepcionante (menos de 300 km/h), pero el chisme era mejor que sus antecesores, relativamente barato, robusto y fiable. En resumen, parece que adecuado para las necesidades de la Royal Air Force a principios de los 30, una época más bien de vacas flacas.
 
El avión era completamente metálico construido con piezas de acero unidas con placas planas remachadas, muy resistente y relativamente fácil de reparar. Todo el avión estaba entelado. 
 
Los Bulldog británicos se empezaron a usar en 1929 y se retiraron de los grupos de caza en 1937, sin usarlos nunca en misiones de guerra. Estaba ya “en el horno” otra generación de aviones. Los que sí lo usaron fueron los fineses en la guerra de invierno contra la Unión Soviética desde finales de 1939 y los españoles en la guerra civil. La República compró, al parecer a precio de oro, ocho Bulldog a Estonia que se llevaron por mar a Gijón, se montaron y se incorporaron al Circo Krone. El nombre se lo dieron sus propios pilotos: era por un circo de verdad, famoso en su época, pero la sorna venía por la muy abigarrada colección de aviones y de pilotos que hicieron lo que pudieron en el frente del Norte.
 
El Bulldog (por el perro con cara de malo) con un Phantom y los restos de un Gloster Gladiator. Los británicos todavían insistieron con el caza biplano a finales de los 30, pero en cuestión de 20 años la aviación cambiaría por completo.
 
Los Bulldog llegaron en julio de 1937 y se destinaron a aeródromos en Asturias (Carreño) y Santander (La Albericia). Se utilizaron ese verano y otoño en misiones de ataque al suelo contra posiciones franquistas. Al parecer varios fueron derribados. La campaña terminó en octubre de ese año tras la caída de Asturias. La República se quedó sin el norte. Un Bulldog fue capturado y mostrado en San Sebastián en 1938. Pero después no se sabe que fue de él.

martes, 20 de enero de 2026

Hawk Speed Six

Trescientos kilómetros por hora es una velocidad muy respetable para una avioneta con unos 200 HP.  Incluso hoy día no hay muchas que lo consigan. Se me ocurren: una Mooney M20 E-F (con tren retráctil) o una Cirrus SR-20 (que tiene tren fijo, pero está muy afinada aerodinámicamente). Y por eso impresiona mucho que hubo avionetas británicas de los años 30 en ese rápido territorio. Muy por delante de todas, la impresionante Percival Mew Gull (que superaba los 400 km/h). Y también muy bonita y con un aire clásico estupendo, ésta que les muestro de 1934: la Miles Hawk Speed Six. 
 
Vi la Speed Six G-ADGP por primera vez en 1993. Entonces era privada aunque se conservaba en los hangares de la Colección Shuttleworth. A finales de los 90 se vendió a otro dueño y dejó la colección. Vean el ala de perfil grueso. Aeródromo de Old Warden, Inglaterra, 1993.
 
Es curiosa la competencia y abierta enemistad que tenían ambos fabricantes. Edgar Percival era digamos el señorito deportivo y Frederick George Miles era el industrial práctico. Con muchos matices, claro. Al final los dos iban a por lo mismo: sobre todo conseguir jugosos contratos militares, aunque también ofrecían aviones para los que se los podían pagar.
 
Sólo tardé 25 años en volver a ver el avión, que habían comprado ese mismo año. Pero no lo vi volar. El esquema de pintura con fuselaje azul oscuro y alas y cola en crema me parece particularmente elegante. El avión estaba igual. Old Warden, Inglaterra, 2018.
 
La Miles Hawk Speed Six era sin embargo más bien de la filosofía de Percival (¡!): un avión pensado para las carreras. Pero no era tan extremo ni refinado, porque en realidad derivaba de un avión de entrenamiento. Era esencialmente una Miles Hawk Major, un entrenador biplaza muy moderno, a la que modificaron poniéndole uno de los nuevos motores de Havilland Gipsy Six de seis cilindros y 200 HP, en lugar del más habitual Gipsy Major de 4 y 130 HP. Se eliminaba el asiento delantero y quedaba un monoplaza fino y bonito, con cabina cerrada de burbuja y sus característicos "pantalones" en las ruedas. La primera, G-ACTE, voló en 1934 y desapareció en la guerra civil española (¡!).
 
Aunque preparado para las carreras, el avión conserva las alas grandes y de perfil más grueso de entrenador, con lo que no saca el mismo rendimiento del motor de 200 HP que la Mew Gull. Incluso así la pinta es estupenda.
 
Solo se hicieron tres y sólo queda una. G-ADGP se construyó para el piloto de carreras (de coches) (¡!) Luis Fontés, pero no consiguió terminar en las carreras (aéreas) de la Copa del Rey de 1935. Su hermana Ruth, que quería ganarle en las carreras (aéreas), había comprado la última Speed Six, G-ADOD, con un motor algo más potente de 220 HP, pero tampoco lo logró. Este avión se perdió en Sudáfrica en una carrera de larga distancia (¡!). La superviviente G-ADGP se utilizó en las carreras con muchas modificaciones a lo largo de los años, hasta que en los años 80 se reconoció su valor histórico y se restauró a sus especificaciones originales.
 
A su izquierda se ve la mucho más extrema Mew Gull con el mismo motor: más pequeña, menos superficie, cabina casi enrasada. Por pura velocidad gana la Mew Gull. Pero creo que me quedaría con la Hawk Speed Six. Si aparece el genio de la lámpara. Detrás se ven otros aviones históricos notables: un Polikarpov Po-2 y un Westland Lysander.

lunes, 19 de enero de 2026

AirCar

Me sigue costando entender la fascinación de los yanquis por el coche-avión. Para los numerosos creadores de estas cosas, y sus posibles clientes, la lógica es aplastante: un chisme capaz de volar en el que llegas a cualquier aeródromo, lo conviertes en un coche normal y te vas de paseo, o al revés y te vas volando. Para mi no tiene ningún sentido, porque es complicadísimo y caro hacer una máquina que sirva para ambas cosas.

 

Lo que es seguro es que si te paseas por cualquier parte con un chisme así te miran. Lo que probablemente es la razón fundamental para que existan. Air Zoo, Kalamazo, USA, 2019.

 

No quita para que se haya intentado la tira de veces. Una de ellas, por un piloto de aerolínea retirado llamado James Milner, quien fundó su empresa en 2005 y diseñó un monigote que mostraba lo que iba a ser. El trasto nunca voló, ni siquiera tenía una concepción aerodinámica probada, ni motores ni ná. Era un simple proyecto, y en una fase muy inicial.

 

No tengo claro que incluso tras superar la fase de diseño el AirCar se pareciera a esta cosa. Milner simplemente mostraba lo que se le había ocurrido. Estaba buscando ingenieros que le hicieran el chisme. Parece que no los encontró.

 

Se supone que una vez desplegadas las alas volaría como un canard con los dos motores Wankel propulsando con hélices intubadas. Una vez en tierra, otro motor independiente estaba previsto que moviera las ruedas. Se hicieron dos modelos "no volables ni rodables" que se muestran como curiosidades en el museo.

domingo, 18 de enero de 2026

Phantom (2)


3. Desarrollo

Hubo la tira de variantes del Phantom. Los yanquis tuvieron sus versiones para la marina, los marines (que son algo diferente) y la fuerza aérea. En total casi 4.000 aviones (¡!). El cliente de exportación principal fue Alemania, que estaba muy cerca del oso ruso (263 aviones). Y luego el Irán pre-revolucionario del Sha (225 aviones), que puede que tenga todavía hoy algunos en servicio. Los británicos tuvieron sus propios desarrollos con motores Rolls-Royce (144 para la Royal Air Force y 67 para la Royal Navy), aunque hechos en USA. Japón fue el único cliente que construyó sus propios Phantom con licencia (140). El resto de países que volaron el avión recibieron aviones desde nuevos a más o menos acondicionados fabricados por los yanquis y similares a los suyos. Por número de aviones, España (60), Israel (42), Grecia (38), Turquía (32), Egipto (24), Corea del Sur (18), Tailandia (12) y Australia (3), aunque las versiones y capacidades podían ser muy diferentes y la historia no oficial (y real) puede ser otra.
 
Este Phantom es una versión de reconocimiento RF-4C de las últimas construidas, en 1968. El avión sirvió cmo plataforma de reconocimiento táctico yanqui en Europa en varios sitios. Al terminar su vida operativa probablmente se donó al museo. Flugausstellung Peter Junior, Alemania, 2019.
 
El desarrollo del avión es largo y complicado. De su usuario principal, los yanquis, simplificando están los aviones navales y los aviones de la Fuerza Aérea. 
 
Los aviones navales fueron fundamentalmente de dos familias. Los iniciales fueron los F-4A y F-4B, y además los F-4N que eran F-4B renovados. Luego vinieron los F-4J y los F-4S (F-4J renovados). Estos aviones se fabricaron fundamentalmente en los años 60, tanto para la marina en sí como para los marines (que son dos organizaciones diferentes).
 
El equipo de exhibición aérea de la marina yanqui, los Blue Angels, voló con Phantom F-4J de 1969 a 1974. El Phantom no era precisamente ideal, por enorme, caro y más bien poco adaptado a las exhibiciones acrobáticas. Pero supongo que había que mostrar su poderío. Luego los reemplazaron por Skyhawk, mucho más ágiles y bonitos. Este Phantom en concreto está pintado como un Blue Angel, pero no es de la marina (¡!). Es un F-4C de la Fuerza Aérea que sirvió en varias unidades, fundamentalmente en USA, y se convirtió a una variante EF-4C de contramedidas electrónicas. El avión dejó de volar en 1988 y se transfirió como célula de prácticas a Alemania hasta retirarse en 1991. En la época en que yo lo vi habían decidido pintarlo de azulito cmo si fuera un Blue Angel. Espira, Alemania, 2019.
 
Con la Fuerza Aérea fue más complicado, ya que hubo 4 familias: los F-4C (con su variante de reconocimiento RF-4C), F-4D (la mayor parte nuevos, algunos F-4C renovados), la variante más numerosa F-4E (con su variante de reconocimiento RF-4E) y finalmente los F-4G, que fueron F-4E renovados a aviones "wild weasel" para lucha electrónica. Estos aviones se fabricaron durante los años 60 y 70. Les cuento cosas de cada uno en las fotos de cada avión.
 
Este muy antiguo F-4C de la Fuerza Aérea yanqui es el nº de serie 358, de 1963. Estuvo en Vietnam, después en Japón, luego en California y finalmente en el Reino Unido. Esto era típico de los Phantom de la USAF en su época. El avión se retiró en 1986. Flugausstellung Peter Junior, Alemania, 2019.
 
Además los ingleses tuvieron sus propias versiones F-4M para la Royal Air Force y F-4K para la Royal Navy, y los japoneses fabricaron con licencia los F-4EJ, como ya les he contado.
 
Los Phantom más raros de todos, aparte chismes especiales, creo que fueron los F-4K de la marina británica. Además de llevar motores turbofán Rolls-Royce Spey y aviónica inglesa (como los de la RAF), fueron los únicos no yanquis en operar desde portaviones. En concreto en el Ark Royal. Como este barco era bastante más pequeño que los portaviones yanquis, hubo que ponerles una pata de morro extensible más larga para aumentar el ángulo de ataque en el despegue (¡!). Vean la convincente tripulación disecada de cubierta preparando el despegue con catapulta, y su pequeño tamaño en relación al avión. Éste avión en concreto es uno de los prototipos, de 1966. Museo del Arma Aérea de la Flota, Yeovilton, Inglaterra, 2010.
 
Las variantes fueron introduciendo mejoras y adaptaciones a las sucesivas guerras o situaciones: motores más potentes (y versiones "sin humo" para que fuera más difícil verlos), sondas de reabastecimiento, aviónica mejorada, capacidad de utilizar nuevas armas (incluyendo bombas "inteligentes", que no lo son, pero que permiten acertar mejor), radares con más capacidad de detección y seguimiento, asientos lanzables mejorados, mejoras aerodinámicas, sistemas más modernos, y un largo etcétera. Naturalmente hubo versiones especiales, incluidas versiones experimentales, blancos guiados y conversiones operacionales. Si les interesa el detalle, pueden probar por ejemplo aquí o aquí.
 
Tres impresionantes reactores de combate de la Fuerza Aérea yanqui: arriba, un Voodoo y un Eagle. Abajo, un veterano F-4C de 1963. Su último usuario fue la Guardia Nacional de Michigan, tras lo cual se dejó en el museo con el aspecto que tenía. Espira, Alemania, 2019.
 
Les cuento un poco más de dos tipos de Phantom, ambos de la Fuerza Aérea. El primero, el Phantom con cañon interno, fundamentalmente el F-4E (pero también las versiones alemana F-4F y japonesa F-4EJ, y alguna más). El Phantom se concibió como interceptor de la flota armado con misiles, y por tanto no necesitaba algo tan anticuado como un cañón (pensaban entonces). Te cargabas a los enemigos atizándoles a distancia con un misil. Pero la amarga realidad de Vietnam demostró que los misiles fallaban constantemente, que los políticos te forzaban a identificar visualmente los aviones enemigos y que quisieras o no te veías metido en combate evolucionante con aviones enemigos que te disparaban con sus cañones (¡!). Una solución provisional fue poner soportes bajo el avión con cañones. La solución defintiva fue el F-4E de la Fuerza Aérea con un cañón Gatling Vulcan M61A1 rotativo de 6 tubos y 20 mm bajo el morro. Los aviones navales nunca llevaron cañón fijo.
 
Aparcado en la rampa del lado de las pistas, este F-4E parecía nuevo y que acababa de aterrizar, al lado de un MiG-21 polaco. Sin embargo es de 1976 (¡!), aunque uno de los últimos fabricados (nº de serie 4876). Este avión en concreto siempre estuvo  en USA. Vean el carenado bajo el cono para el cañón. Se parece algo al carenado de los Phantom anteriores que no llevaban cañón, sino aviónica del radar. Air Zoo, Kalamazoo, USA, 2019.
 
La otra "mejora" se debe también a la guerra de Vietnam. Los yanquis se encontraron la desagradable sorpresa de que la artillería y misiles guiados por radar rusos les machacaban vivos, y eso fue a peor porque cada vez eran más efectivos. Así que se modificaron varios tipos de aviones para llevar radares que localizaran los radares enemigos y les disparararn misiles anti-radar (¡!). De los más efectivos fueron los F-4G Wild Weasel, F-4E reconvertidos que llevaban radares especiales y misiles antiradar que fueron mejorando en capacidad de detección, alcance y destrucción. La idea general es simple: un radar de los malos necesita estar "encendido" para guiar los misiles antiaéreos. Tú puedes ir en un Phantom F-4G y detectarlo. A continuación le lanzas un pepino que se dirige directo a ese radar, le alcanza y explota (¡!). Incluso aunque ya lo hayan apagado. Si es que la guerra es muy perversa.
 
Un F-4G Wild Weasel que voló en la operación Desert Storm de la Guerra del Golfo en 1991 lanzando misiles anti-radiación para destruir lanzadores de misiles antiaéreos. Vean que se parecen bastante a los misiles antiaéreos "normales" guiados por radar. Eran F-4E reconstruidos, este en concreto se fabricó en 1970, luego ya era mayorcito. En lugar de cañón debajo del morro llevaban contramedidas electrónicas. Vaya lío con lo que llevan los Phantom bajo el morro. Museo Nacional de la Fuerza Aéra, USA, 2019.
 
 
4. Las muchas guerras
 
El Phantom se ha usado en un montón de conflictos. 
 
Por si tenían dudas, la guerra de Vietnam (que también incluye a Camboya y Laos) no fue una guerra de los yanquis contra un país pobre y entonces en general desconocido (por los yanquis) del sudeste asiático. Fue una lucha entre superpotencias (USA por un lado contra China y URSS por otro) en la que el mencionado país puso los muertos (entre 2 y 4 millones, no están contados; los yanquis fueron menos de 60.000). Seguro que se les ocurre algún paralelismo. 
 
Los F-4J fueron la tercera generación de Phantom para la marina yanqui. Tenían mejoras en motores y sobre todo de aviónica. Algunos llevaron cañón interno. Éste es el número de serie 2746, construido en 1967. Estuvo en la última parte de la guerra de Vietnam operando desde el portaviones USS America. Es curioso porque en 1984 se vendió a la Royal Air Force británica, que andaba escasa de aviones y por lo visto no tenía suficiente con sus propios F-4M (luego operó a la vez con Phantom de dos tipos, con dos tipos de motores, menudo lío). Se retiró en 1991 y está preservado con la pinta que tenía con los yanquis. American Museum, Duxford, Inglaterra, 2018.
 
Con la cada vez mayor presencia yanqui a principios de los 60 vino el despliegue de unidades navales (de la marina y de los marines) y posteriormente de la fuerza áerea. Si les interesa, el Phantom en Vietnam da para mucho, de más o menos 1964 a 1973. Creo que lo principal es que los yanquis se dieron cuenta (amargamente) de que a pesar de tener los aviones más modernos del mundo, les daban pal pelo constantemente. Da que pensar que los Phantom derribaran 107 cazas MiG, pero que también se perdieran 761 (¡!). Las experiencias de la absurda guerra se tuvieron muy en cuenta para desarrollar la siguiente generación de cazas (F-15 y F-16), que volvieron a hacer hincapié en el combate aéreo y en llevar cañón interno, y eso que la mayor parte de los derribos se consiguieron con misiles.
 
Los F-4S fueron la versión final para la marina yanqui, modernizados todos de F-4J. El avión tenía slats de borde ataque para mejorar la maniobrabilidad, fuselaje reforzado para aguantar las operaciones desde portaviones y cola ligeramente agrandada para más estabilidad. Los motores eran los mismos que en el J pero "sin humo". La aviónica estaba mejorada y llevaba cañón interno. Este F-4S nº de serie 4018 se entregó a la marina como F-4J y derribó un MiG-21 sobre Vietnam en 1972 con un misil de guiado infrarojo sidewinder, como el que se ve abajo del todo en la foto. Vean a su derecha lo pequeño que es el MiG-21 en comparacióny lo grande que es el Phantom y su colega de la Fuerza Aérea F-105 encima. Volvió a USA y se modernizó a F-4S en 1983. Finalmente se transfirió al museo en 1988. Se conserva con las marcas de su último escuadrón de los años 80, como es política del museo. Museo del Aire, Washington, USA, 2015.
 
El otro gran usuario del Phantom en Vietnam fue la Fuerza Aérea yanqui. Se usaban tanto para combate aire-aire como para ataque al suelo. El primer piloto de la fuerza áerea en conseguir derribar un MiG-17 en Vietnam fue el coronel Robin Olds en 1967. De hecho, él y su radarista consiguieron otro más ese mismo día (¡!), en este F-4C. Olds, hijo de piloto de combate, se convirtió en as en la Segunda Guerra Mundial (en P-38 P-51), comenzó a volar reactores en la posguerra y de nuevo se convirtió en as en Vietnam (¡!). Todos sus aviones se llamaban Scat por un colega de cuando estuvo en la academia que no consiguió ser piloto. Vean los racimos de bombas y los misiles infrarojos, además de las dos estrellas rojas de los dos derribos. Museo Nacional de la USAF, USA, 2019.
 
Los Phantom se utilizaron por Israel en Oriente Medio, en las guerras de desgaste (1969-70), Yom Kippur (1973) y Líbano (1982), tanto en misiones de ataque como de defensa aérea. Al igual que en Vietnam, los misiles antiaéreos produjeron muchas bajas. Los yanquis tuvieron que intervenir proprocionando las últimas versiones (F-4E) para recuperar el dominio del aire. Hasta tenían en desarrollo un Phantom capaz de Mach 3 que finalmente no pasó de proyecto. Los egipcios también tenían Phantom en 1973, pero los utilizaron poco por las restricciones impuestas.
 
Este Phantom RF-4E nº de serie 4144 equipado con cámaras en el morro y otro equipo electrónico se usó por la Luftwaffe durante la guerra fría, para reconocimiento de las fronteras con los países del este, desde principios de los 70. Parece que se usó más bien muy poco y que pronto se retiró para la instrucción en tierra (¡!) en sólo dos o tres años. Con el tiempo se asignaría al museo. Luftwaffen Museum, Berlín, 2008.
 
Turquía ha utilizado sus Phantom tanto en el conflicto de Chipre con los griegos de 1974 como para zumbarles a los kurdos a lo largo de décadas. Respecto a lo primero tiene su sorna que los yanquis proporcionaran F-4 tanto a griegos como a turcos, y que además los mantengan en vuelo. Los griegos no los han utilizado en guerra abierta contra los turcos, pero han tenido muchos encuentros "calentitos", de violaciones de espacio aéreo.
 
Más F-4C. Es el nº de serie 1047 y se conserva en el Parco Tematico dell'Aviazione. Se fabricó para la USAF en 1964. En Italia, 2014.
 
Irán utilizó sus Phantom (mucho) en la guerra contra Iraq (1980-88), tanto en misiones de ataque como antibuque en el golfo. Llevan décadas de embargo yanqui, pero se las han arreglado para conservar sus Phantom en vuelo hasta hoy, generando su propia cadena logística de materiales y repuestos (¡!). Últimamente también se cree que los han utilizado en su guerra particular contra el estado islámico.
 
Y más F-4C. De nuevo el Phantom F-4C de la FPAC en Sabadell, en el nuevo hangar del museo. Vean el masivo tamaño de un Phantom en comparación con la persona situada a la derecha. Barcelona, 2024.
 
Los yanquis volvieron a utilizar sus Phantom en la Guerra del Golfo de 1991, pero no en operaciones de combate. Eran versiones de reconocimiento RF-4C y también de guerra electrónica F-4G "Wild Weasel" que se dedicaron a destruir los radares de los emplazamientos de misiles antiaéreos iraquíes. Sería la última vez que los utilizaron en guerra.
 
Este RF-4C de la USAF empezó su vida haciendo reconocimiento en Vietnam en 1965. Después seguiría en activo con misiones sobre Japón, Corea, Europa, Cuba y finalmente en la Guerra del Golfo, donde voló 172 misiones en 1991, ya bastante mayorcito. Se retiró en vuelo al museo en 1994, con 7.300 horas de vuelo (¡!). Museo Nacional de la USAF, USA, 2019.
 
Oficialmente ni Alemania ni Japón han utilizado sus Phantom en guerra, pero en ambos casos han interceptado aviones soviéticos y después rusos la tira de veces a lo largo de los años. La guerra fría (o "templada") era sin embargo muy real, con mucha tensión por ambas partes. Igualmente Corea del Sur ha usado sus Phantom en los líos fronterizos con su belicoso vecino del norte.

No tengo ninguna foto de Phantom japoneses. Pero sí les muestro un F-4F alemán. Basado en el F-4E estaba teóricamente simplificado y no podía llevar misiles Sparrow de guía por radar. Pero más bien pienso que estaba optimizado para su labor de intercepción y de hecho era mejor en muchos aspectos (más ligero, más maniobrable, con cabina mejorada y más electrónica). Los alemanes le tenían bastante aprecio y lo mantuvieron en reserva hasta entrado el siglo XXI. Éste en concreto es el número de serie 4705, de los más modernos. Se entregó a la Lufwaffe en 1975 y estuvo en servicio hasta 2002, en que lo pasaron de "ges" en una exhibición (+9,3, qué brutos) y no merecía la pena repararlo, así que lo llevaron al museo. Luftwaffen Museum, Berlín, 2008.
 
Más localmente, España desplegó operacionalmente los Phantom en la crisis del Sahara a partir de 1974, incluyendo la disuasión y protección del espacio aéreo de Canarias, y el reconocimiento aéreo tanto del Sahara Occidental como de las fronteras argelina y marroquí. Los yanquis no prohibieron explícitamente su uso, pero dado que consideraban a Marruecos aliado estaban muy pendientes, en la práctica impidiendo una escalada. Caso de que las cosas se hubieran puesto todavía más feas, España tendría que haber recurrido a los Mirage III o incluso a aviones obsoletos.
 
En el Museo del Aire se conserva el C12-37, un F-4C con número de serie 1151 de 1964. Se construyó para la fuerza aérea yanqui y sirvió en Vietnam, donde se supone que derribó 3 MiG, pero esto no se sabe seguro porque las victorias se ligaban a las tripulaciones (en este caso, al coronel Coronel Titus), no a los aviones. Sí se sabe que el tal Titus voló este avión (¡!). Se entregó al Ejército del Aire en 1978, cuando ya era relativamente mayorcito y superado por versiones más modernas. Pero seguía siendo un avión impresionante. Sirvió en el Ala 12 y estuvo volando hasta 1990, siendo de los últimos en ser retirado. Museo del Aire, Madrid, 2005.
 
Así que el Phantom sigue siendo uno de los reactores de combate más "combat proven" de la historia, con más de 300 "victorias" que han sido por supuesto cuidadosamente estudiadas. El siniestro "kill ratio" frente a los MiG-17, 19 y 21 se considera que es al menos 2,5 aviones enemigos derribados por cada Phantom caído en combate aéreo. Aunque habrá quien diga que no es así.
 
Algo más moderno que el anterior, en el Museo del Aire se guarda este RF-4C, nº de serie 1726, de 1966. En España fue el CR12-42, pero antes estuvo con la Fuerza Aérea yanqui, aunque no están claros los detalles, como siempre. Será casualidad. El avión vino a España en 1978 y se usó hasta principios de los 2000. Las variantes de reconocimiento fueron más longevas que las de caza y ataque, incluso se les hicieron mejoras en aviónica, navegación y equipos de foto a mediados de los 90. Madrid, Museo del Aire, 2005.
 
 
5. Para terminar
 
Sólo hay por ahora un Phantom privado en vuelo. Y es más bien difícil que haya más, aunque nunca se sabe. Un avión tan complejo y caro (no es un Delfín o un Fresco) exige mucha pasta, y la complejidad de sus sistemas y motores, más la dificultad de encontrar repuestos no hace nada fácil mantener uno en vuelo. Además a los yanquis no les gusta nada que haya reactores de combate suyos disponibles, incluso aunque teóricamente estén obsoletos. Sin embargo, tengo curiosidad por lo que pasará cuando los últimos Phantom "occidentales", griegos y turcos, se den de baja en un futuro no muy lejano. Porque entra dentro de lo posible que estén en vuelo, y  disponibles con probablemente una cantidad grande de respuestos. Con dinero... ya se sabe.
 
Aunque muy bien conservado, este F-4C es muy antiguo (nº de serie 635, de 1964). Este avión sirvió en la USAF en Estados Unidos. Se conserva en el Flugausstellung Peter Junior. Alemania, 2019.
 
Si quiere ver uno de los indudables hitos de la aviación (aunque sea de guerra), quedan un número muy grande (cientos) de Phantom visibles por la tira de sitios del mundo, por supuesto en USA y muchos por aquí cerca. Por si tienen más curiosidad tras ver los que les he mostrado.
 
La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (y de sellos) dedicó a las Fuerzas Armadas este sello de 1980, donde se ve por la parte aire un Phantom.
 
Hay una sociedad yanqui dedicada a la memoria histórica del Phantom, que celebra reuniones y colecciona recuerdos, bibiliografía y memoria histórica. El protagonista es el "Phabulous Phantom" y claro está, los "Phantom Phlyers" (pilotos) "Phantom Pherrets" (radaristas) y los "Phantom Phixers" (mecánicos). Aunque de estos últimos la historia más bien se acuerda poco.