La primera "fiebre de los autogiros" empezó a finales de los años 20, cuando estos chismes empezaron a volar más o menos bien y a ser máquinas fiables. Y duró hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando los helicópteros empezaron a hacer lo mismo, gracias entre otras cosas a los avances en los rotores hechos con los autogiros. Pero luego se enfrió, porque los helicópteros, teóricamente muy superiores, iban se supone a reemplazarlos.
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| De los últimos construidos, G-BVWL se vendió originalmente en Suecia, de ahí pasó a Escocia y finalmente al Helicopter Museum. Llevaba dos personas en tándem. El motor Lycoming O-360 de 180 HP daba para un modesto crucero de 130 km/h y una velocidad máxima de sólo 156 km/h. Las 3 palas del rotor están desmontadas, supongo que simplemente porque no caben. Todas las fotos en Inglaterra, 2018. |
Sin embargo en los años 50 hubo gente que repensó ese razonamiento. Los helicópteros eran efectivamente capaces de despegar y aterrizar en vertical, y hacer vuelo estacionario con cualquier viento, mientras que los autogiros no. Pero el coste y la complejidad eran mucho mayores. Los autogiros podían despegar y aterrizar en muy poco espacio (no verticalmente, pero en general no immporta), y si no necesitabas vuelo estacionario eran una opción que proporcionaba el 90 % de las ventajas (vigilancia, observación, operación desde sitios muy pequeños...) con un 10% de la complejidad y del coste. Esto se sigue utilizando hoy como argumento de ventas.
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| Lo que más me gusta del curioso cacharro es el sistema "jump start" ("despegar de un salto"). Con el autogiro parado se utiliza un embrague para hacer girar el rotor sin paso a la máxima velocidad. En el momento deseado, se desconecta, se dan gases a fondo y se cambia el paso del rotor. El aparato literalmente da un salto al aire y se pone a volar. Véanlo en acción. |
Así que un señor llamado Raymond E. Umbaugh se embarcó a finales de los 50 a desarrollar un nuevo autogiro. Fairchild construyó varios prototipos que solucionaron los problemas iniciales en 1959-61. Pero la empresa fracasó. Sin embargo, un buen número de frustrados representantes comerciales que no habían recibido los autogiros prometidos por Umbaugh montaron una nueva empresa en 1964, Air & Space, que consiguió fabricar y vender 68 aparatos (y otros 14 más más o menos terminados), aunque en otras fuentes dicen que la producción total fue 99 ó 110 aparatos hasta finalizar en 1965.
Hasta 5 empresas más (Farrington Aircraft Corporation, Air and Space America Incorporated, Heliplane Aircraft Corporation International, Heliplane USA y TWMCC Leasing LLC) han intentado volver a fabricar el autogiro hasta la década de 2010, sin éxito (¡!). En una historia más bien triste y con muchos tropiezos. En definitiva, no lo consiguieron.























