Este pequeño helicóptero biplaza yanqui dicen que se parece a un cucurucho de helado, y razón no les falta (¡!). Entre los inventos de su creador, Newby Odell Brantly, se encuentran muchas cosas, como electrodomésticos, impresoras, bombas, palas cargadoras, máquinas industriales de tejer, o incluso un sostén. En 1943 y ante la fama de Igor Sikorsky pensó que el helicóptero tenía un enorme potencial y empezó a desarrollar el Brantly B-1 para su empresa, la Pennsylvania Elastic Company, que nada tenía que ver con la aeronáutica y se dedicaba a suministros basados en el caucho.
El prototipo del B-1 con dos rotores coaxiales voló en 1946, tuvo éxito, pero no entró en producción. Así que volvió al tablero y se puso a diseñar el Brantly B-2, mucho más chico, sencillo, y con la disposición clásica de rotor principal y rotor antipar en la cola. Este helicóptero voló en 1953. Brantly fundó su propia empresa ese mismo año, pero el desarrollo fue lento y no empezó a fabricar y vender helicópteros hasta 1959.
El Brantly B-2 es más bien raro. Para empezar porque prácticamente ya no quedan. Pero su diseño también. Es muy pequeño: mide menos de 6,6 metros de largo, y el rotor principal es decididamente mínimo, con 7,2 metros de diámetro. El rotor creo que es lo más curioso de todo. Está colocado bajísimo. Tanto que las palas giran a la altura de las personas. Con lo que si no quieres "segarlas" hay que olvidarse de entrar y salir del extraño cacharro con las palas girnado. Tiene una estructura muy original: las palas se acoplan con sus bisagras especiales muy fuera, al 40% del diámetro. Dentro hay una primera estructura que en realidad no cuenta para la sustentación. Pero esto hace que sea más maniobrable y con menos vibraciones.
El motor está en el fuselaje tras la cabina y va directamente acoplado a la caja del rotor en vertical. Es un Lycoming IVO 360 (por inyección, vertical y opuesto) de 180HP. Las prestaciones son modestas: vuela a unos 140 km/h y tanto el alcance (400 km) como el techo (unos 3.000 m) son modestos. Un Robinson R-22 moderno con menos potencia es más rápido y sube más con un alcance parecido.
Se hicieron algo más de 500 Brantlys en una larguísima fabricación que duró de 1959 a 1971 y de nuevo de 1976 a 1994 (pocos). Alguno parece que queda en vuelo, pero la falta de repuestos, especialmente de los rotores, debe complicar bastante su mantenimiento. Resulta por otra parte que para los años que tiene vuela bastante bien. Así que si se animan... ya saben, estaría encantado de darme una vuelta.


















































