Este velero colgado del techo de la inmensa nave del Centro Udvar-Hazy de Washington parece más el sueño de un ebanista muy bueno y muy pirado que un avión al uso. Está hecho en contrachapado de caoba (¡!), lo que le da ese aspecto de mueble carísimo con tonos rojos. En su tiempo era lo mejor que se podía comprar con dinero en USA.
Técnicamente es un Bowlus-du Pont Senior Albatross y se construyó para un piloto llamado Warren Eaton, un veterano de la Primera Guerra Mundial y co-fundador de la Soaring Society of America. En este avión llamado Falcon, Eaton consiguió un récord de altura de 2.771 metros en 1934.
El avión es el cuarto de una serie de Súper-veleros (así los denominaba su creador) construidos por un señor llamado William Hawley Bowlus. Técnicamente eran la leche, efectivamente de lo mejor de ese momento. Pero en esencia, eran una copia del Wien, un impresionane velero de competición creado por Alexander Lippisch en 1929 para el no menos impresionante piloto Robert Kronfeld, que revolucionó el vuelo a vela utilizando un nuevo instrumento, el variómetro, para aprovechar la ascendencia de las térmicas. Consiguió de esta manera el récord del mundo de distancia sin motor de 164 kilómetros en 1930.
Luego en síntesis los yanquis iban en esa época 5 años por detrás de los alemanes. Lo que no quita para que el avión fuera la leche. Tiene casi 19 metros de envergadura, el mismo perfil Göttingen 549 que el Wien, mucho alargamiento (19) y un acabado "obsesivo", que incluye una cabina con "ojos de buey" laterales (es muy estrecha y no hay parabrisas como tal), similar a otro velero extremo de Lippisch, el Fafnir de 1930. El avión era capaz de un impresionante planeo de 23 a 65 km/h.
A lo mejor alguno de Vds. ha pensado brevemente que eso no es ná. Se equivocan, entonces era mucho. Los alemanes seguían por delante, claro, y en breve iban a conseguir todavía mucho más. Sin embargo, en estos delicados "muebles de lujo voladores" los yanquis fueron conquistando el vuelo de distancia. En 1934, el cofundador de la empresa que fabricaba los veleros y heredero del emporio químico DuPont, Richard du Pont, voló desde Elmira hasta "casi" Nueva York, 247 kilómetros (¡!) en otro Albatross.
























