A poco que les guste la historia de la aviación, Vds. ya
sabrán cosas del Lockheed
P-38 Lightning (rayo), un curiosísimo caza bimotor de la Segunda
Guerra Mundial que se fabricó en cantidades tremendas. Y si no es así, hay
la tira de libros y páginas web dedicadas a este avión. Así que paso
directamente a contarles otras que me parecen interesantísimas y que a lo mejor
no son tan conocidas.
Red Bull tiene en su colección un P-38L terminado en metal natural y completamente pulido. Mantiene la matrícula yanqui N25Y y es habitual verlo en shows de toda Europa. Aerotor Show, Valence, Francia, 2018. |
Si todavía no han leído la historia del Glacier Girl,
se la recomiendo. Merece la pena de principio a fin. En síntesis: estamos en 1942 y la ayuda yanqui a los británicos
tiene grave riesgo de terminar en el fondo del mar, por los submarinos nazis.
Los americanos deciden arriesgarse y mandarles aviones volando. La patrulla
formada por dos B-17E y seis P-38F termina por el mal tiempo
aterrizando en un glaciar de Groenlandia.
Las tripulaciones se salvan, pero los aviones se quedan allí tirados.
Las tres de arriba, de nuevo el P-38L de Red Bull volando en exhibición, en Duxford (Inglaterra). La pinta estilizada sugiere velocidad. Incluso para las casi 10 toneladas que llegaron a pesar algunas versiones. En el centro, volando en formación con un Vought F-4U Corsair. Las dos de abajo: el acabado en metal natural y la sugerente señora pintada en el morro. Inglaterra 2018 y Austria 2021. |
En los 50 años siguientes, los aviones se fueron hundiendo progresivamente en el hielo. Un equipo de
rescate los localizó y decidieron sacar
uno de los P-38F, que
"sólo" estaba a 90 metros de profundidad... ¡y lo lograron!
Después de 10 años más de restauración el
avión volvió a volar en 2002.
Lightnings en USA. Arriba, no es real. En el fabuloso museo Air Zoo de Kalamazoo tienen una replica del 60% del tamaño real de un Lightning, de la que no dicen nada. Centro, en el Museo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos de Dayton tienen un P-38L (la versión final), aunque está pintado como un P-38J que voló escolta de bombarderos en Inglaterra. Abajo, en el museo de la Experimental Aircraft Association de Oshkosh tienen un P-38L pintado como el P-38J de Richard Bong, un as de la guerra del pacífico. Marge era su novia. Estados Unidos, 2019. |
Al parecer sólo quedan diez P-38 en vuelo de los más de
10.000 fabricados. Y claro, son juguetes
del tío Gilito: por ejemplo, Glacier Girl
es de Rod Lewis, un multimillonario
del petróleo tejano, que lo compró por
sólo 7 milloncetes de dólares. Para que no esté sólo tiene una colección
de otros 30 aviones. El único
que hay en Europa es un F-5G de reconocimiento, de Dietrich Mateschitz, el de Red Bull, que lo tiene en el hangar 7
del aeropuerto de Salzburgo, junto con otras 25 joyas...
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En el Museo del Aire y del Espacio de Washington tienen Un P-38J en el Centro Udvar-Hazy. Arriba, todo en este avión es largo, fino, esbelto. El fuselaje central es mínimo: tiene la cabina y las armas o cámaras de fotos. Y a pesar del tren triciclo no se ve mucho... Dos centrales. El P-38 tenía problemas de compresibilidad a mucha velocidad, y se tardó mucho en descubrir la causa. Para remediarlo se instalaron unos flaps por fuera de los motores. Abajo. Parece rápido y era rápido. Y subía a toda leche. Estados Unidos, 2015. |
Pero el detalle que me parece más curioso del Lightning es
que su ala se utilizó, a escala más
grande, para el estupendo cuatrimotor
Constellation. Otro de los aviones del apabullante ingeniero Kelly Johnson. Supongo que no tendría
tiempo para pensar una nueva...
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