sábado, 11 de marzo de 2023

Girabet

Actualizado en agosto de 2024

Según el registro español de aeronaves, no siempre muy fiable, hay un solo autogiro Airbet registrado en España, EC-XPM, a nombre de Francesc Xavier Llobet Escobar en 2016, y lleva un motor Briggs & Stratton Vanguard (del que no había oído hablar, y eso que producen millones al año). Ahora, si miras modelos Girabet (el chisme es oficialmente Airbet Girabet), la cosa cambia por completo, con 26 máquinas propulsadas por diversos motores Rotax, registradas entre 2005 y 2013 (la mayor parte al Sr. Llobet), lo que la convierte en una de las dos únicas empresas que hace estos chismes por aquí.

EC-ZRJ es un Girabet monoplaza de 2005 con el motor Rotax 503. En Coscojuela de Sobrarbe, 2017.

Es una pena que en su página no expliquen más. Pero lo que se puede encontrar es que el Sr. Llobet lleva en la aviación muchos años, que creó Airbet en 2003 y que además de a otras cosas se dedica a diseñar y construir fundamentalmente dos tipos de autogiros, el monoplaza Girabet 582 (por el motor Rotax, antes 503) y el Girabet II biplaza (que lleva un Rotax 912). Ambos son sencillos, ligeros y siguen el patrón clásico actual que deriva de los Bensen. Aparentemente, siguen haciéndolos.
 
De nuevo en Coscojuela. 2023.

No sé decirles ni cuánto cuestan estos aparatos ni cómo vuelan. Supongo que lo más fácil es dirigirse a ellos. O irse al aeródromo, que está cerca de Villafranca del Penedés. A lo mejor me doy una vuelta por allí un día de estos.

jueves, 9 de marzo de 2023

X-24

En los años 60 la NASA empezó a investigar las posibilidades de los aviones con fuselaje sustentador. Querían prepararse para mandar cosas al espacio y que al volver en lugar de caer donde fuera (como habían hecho las primeras cápsulas espaciales) pudieran dirigirse a una pista y aterrizar (para esto es necesario sustentación). Y sin alas, que en la reentrada en la atmósfera eran muy difíciles de proteger de las altísimas temperaturas que se iban a producir por el rozamiento con el aire.

 

En el Museo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos tienen al que pasa por X-24A (plateado y a la izquierda) y el X-24B (blanco, a la derecha). En realidad el primero es un SV-5J, una versión con turboreactor del X-24A pensada para el entrenamiento que no llegó a volar y del que hicieron dos ejemplares. Como el único X-24A se transformó en X-24B, conviertieron un SV-5J para que pareciera el X-24A. Dayton, USA, 2019.

Los ingenieros de la NASA dieron con dos descubrimientos importantes. El primero, que para reentrar en la atmósfera era mejor una forma de cono romo (y no puntiagudo, como pudiera parecer). Y el segundo, que medio cono, redondeado por abajo y plano por arriba, con aletas en la cola, proporcionaba sustentación y maniobrabilidad suficiente para dirigirse a una pista y aterrizar. Fenomenal, pero había que probar que la cosa funcionaba.

 

El X-24A hizo un total de 28 vuelos. El motor cohete se utilizaba para auparlo muy arriba en la atmósfera (hasta 21 km) y simular las condiciones de un vuelo de reentrada. Desde que lo soltaban del B-52, ponían el cohete (las dos toneladas y pico de alcohol y oxígeno líquido duraban para algo más de dos minutos de vuelo propulsado), planeaba y hasta que aterrizaba pasaban escasos minutos (el vuelo más largo fueron unos 8 minutos). Supongo que muy intensos.


Empezaron por hacer una "prueba de concepto", el M2-F1 sin motor y ligerito. Aquello efectivamente volaba, más o menos. Así que luego siguieron toda una serie de curiosísimos chismes mucho más extremos, los Northrop M2-F2/3 y HL-10. Finalmente, la Fuerza Aerea Yanqui se interesó en el programa y encargó el desarrollo final, el Martin-Marietta X-24A/B. 

 

Pues sí. Vuela. Y además, el motor cohete permitía el vuelo supersónico. Tenía 4 cámaras de combustión y consumía combustible a un ritmo prodigioso. No se podía regular la potencia, aunque se podían encender y apagar las cámaras por separado.

 

Aunque en otros sitios lo describen de manera más elegante a mi francamente el X-24A me parece una patata con timones. Medía unos 7,5 metros de largo, 3,5 de ancho (no había "envergadura"), llevaba un motor cohete como el del Bell X-1, pesaba unas 3 toneladas vacío y unas 5 lleno de combustible (¡!). Que aquello volara era poco menos que portentoso, cosa que hizo en 1969. Lo colgaron de un B-52, lo subieron a 14.000 metros de altura, lo soltaron y pabajo. Sin motor ni ná. Efectivamente el "velero" tomó tierra con normalidad tres minutos y pico después (¡!).


Aunque no lo parezca, "dentro" del X-24B está el X-24A. Lo que hicieron, para ahorrarse dineros, fue "retocarlo". De hecho conservaron todos los sistemas salvo la pata delantera del tren. El programa de vuelos empezó en 1973 y se hicieron 36 vuelos, con y sin motor, hasta 1975.

 

Aquel chisme tenía un coeficiente de planeo de más o menos 4. ¿Poco? Si lo comparan con un velero moderno, sí. Pero para no llevar alas es directamente impresionante. Cuando lo probaron con motor, llegó a volar a mach 1,6, pero cuando volvía a tierra se situaba en final a unos 300 km/h y podía aterrizar de manera razonablemente normal, como un avión en una pista normal (aunque preferiblemente larga). Si lo piensan esto era directamente la leche. Significaba que operacionalmente tenían la misma capacidad que cualquier otro avión.

 

El X-24B era al parecer más estable que el A. Parece lógico, porque por mínima que sea la plataforma en doble delta del B proporciona algo de "ala" y de mando, la envergadura era de casi 6 metros, bastante más que el A. El avión llegó a alcanzar 22.500 metros de altura y volar a mach 1,76, unos 2.150 km/h.

 

El X-24B es el mismo avión que el X-24A, tuneado con una forma diferente, "casi delta" y puntiagudo. Consigue algo más de planeo (casi 5) y por lo demás era bastante parecido volando. Ambos dieron muchos datos para el programa del transbordador espacial. Aunque cuando resolvieron el problema de aislar térmicamente las superficies con ladrillos cerámicos volvieron a los aviones con alas y dejaron los fuselajes sustentadores.

 

Vean los mandos aerodinámicos del X-24A. 


miércoles, 8 de marzo de 2023

PC-12

Actualizado en agosto de 2025


¿Qué aviones ha hecho la firma suiza Pilatus? ¿Entrenadores militares? Muchos. De hecho, es por lo que se conoce a la casa. Empezando por el P-2, y los sucesivos P-3, PC-7, PC-9 y PC-21, más de 1.200, que impresiona. ¿Transportes STOL? Un montón. Del PC-6 Porter/Turbo Porter se han hecho más de 600. ¿Reactores de negocios? Está empezando, llevan algo más de 200 PC-24. Incluso han hecho 300 veleros. Pero lo que realmente les ha convertido en una empresa de éxito es un turbohélice de 6-9 pasajeros (y dos pilotos), el Pilatus PC-12. Ya llevan cosa de 2.200 (¡!). Que es realmente la tira, aunque lleven más de 30 años haciéndolo.

 


Arriba en final y abajo a punto de tomar. Una visita inusual: la PC-12 de matrícula belga OO-PCJ llega a Santa Cilia. Vean en la foto de costado los peazo de flaps. Huesca, 2021.


El Pilatus PC-12 no tiene nombre, sólo la denominación. Es un avión que parece estar en un nicho ocupado sólo por él. Lleva un turbohélice Pratt & Whitney Canada PT6A de las versiones más potentes (unos 1.200 HP, en realidad capado de una potencia máxima de 1.700 HP), que le hace tan seguro como un bimotor. Es razonablemente rápido (crucero de unos 500 km/h, no tanto como un reactor, pero ya es) y puede usar pistas no muy grandes (de unos 600-800 m). Incluso sin pavimentar, aunque no es un avión propiamente STOL. Sin embargo, el conjunto ha demostrado ser muy versátil. Hay bimotores parecidos en prestaciones, pero son en general más antiguos y complicados.


 

Arriba, N269LG despegando. Ha plegado la rueda de morro y están entrando las ruedas del tren principal. Es una PC-12/45 de 2005, de una compañía charter que opera aviones con matrícula yanqui.  Abajo, OE-EKB es una PC-12/47E de 2017. Vean que ambas llevan hélices de 5 palas más eficientes, que además son un estupendo freno aerodinámico en los descensos. En Friedrichshafen, Alemania, 2017.


Por situarlo, es más grande y algo más rápido que una TBM. Una Caravan o una Kodiak llevan a las mismas personas, pero están pensadas para sitios peores (son mucho más STOL) y considerablemente más lentas. Hay algún que otro avión que ha intentado entrar en ese nicho, pero por ahora el Pilatus PC-12 no tiene competencia.

 



Arriba, la PC-12 más antigua de mi colección es C-FVPK, una PC-12/45 de 1998. Vean la hélice antigua de 4 palas. Dirigiéndose a despegar en Appleton, USA, 2019. Centro, HB-FWT (una PC-12/47 de 2006) ha vuelto de nuevo a la feria AERO. Friedrichshafen, Alemania, 2018.
Abajo, una moderna PC-12 de 2023 en Santa Cilia, Huesca, 2025.

¿Y eso por qué? Pues porque la combinación es buena. De hecho, por mucho que molen los jets de negocios, una Pilatus PC-12 parece mucho mejor opción en general, salvo que tengas que cruzar el charco o ir a sitios muy lejanos a menudo. El avión de Pilatus tiene un alcance de unos 3.000 km. y contándolo todo no es mucho más lento que un reactor. Y desde luego mucho más rápido que ir en la aviación comercial, claro. Lo que para mi le da un valor que no tienen los reactores en general es que puede entrar en pistas más pequeñas.

 




Arriba, vean la moderna cabina de OO-PCJ con pantallas multifunción. No hay instrumentos tradicionales. Hay también un panel de mando en el techo, como los aviones grandes.
En medio arriba. La cabina lleva 6 grandes butacones de cuero. La foto está mirando atrás, vean que además de las dos puertas del lado izquierdo hay una salida de emergencia en el lado derecho.
En medio abajo. Un pasajero VIP saliendo del avión. Era la época Covid. Vean el nº de serie pintado en la puerta del tren.
Abajo. En el compartimento del motor no se ve gran cosa. Pero se puede comprobar el aceite.


De hecho, el avión se pensó desde el principio para pilotos propietarios ricachos que valoraran eso. El primero voló en 1991. Además Pilatus pensó mucho en la versatilidad y que sirviera para hacer varias cosas diferentes. Por ejemplo, lleva un amplio portón trasero (de 1,32 X 1,35 metros) que permite cargar cosas de gran tamaño, incluidos pallets. Es decir, Vd. llega con su Pilatus a esa zona de vinos estupendos. Compra digamos que 40 cajas de doce botellas - qué menos. Pues ningún problema, una carretilla elevadora le puede cargar sus botellitas dentro del avión, literalmente.

 


Arriba. HB-FVD es un PC-12/47E de pasajeros de 2008. Air Corviglia te lleva en sus lujosos PC-12 a/desde St Moritz, con 6 u 8 butacas. Para nada parecido a Ryanair. Aeropuerto de Zurich, 2021. Abajo. Vean el considerable tamaño del portón trasero comparado con la persona. HB-FXN es un moderno PC-12/47E de 2017 (nº de serie 1.764). En el stand de Pilatus en la feria AERO. Alemania, 2018.


Lo habitual es sin embargo que tenga unos 6-8 butacones de cuero y mucho lujo. Tiene un montón de espacio: la cabina mide algo más de 5 metros de largo, tiene 1,52 metros de ancho y 1,45 de alto. Bah, dirán algunos, no se puede ir de pie. Pero ni p... falta que hace. Tiene un reducido pero útil cuartito de pis y pas. Y puedes llevar un montón de equipaje, accesible desde la cabina. Además está presurizado y tiene todas las monadas esperables, incluido todo tipo de tecnología (piloto automático, paneles multifunción, sistemas antihielo, radar...).

 


Arriba. Este PC-12/45 es de 2001 y estaba en Aeropuerto de Zaragoza en 2004. Abajo. Problemas de aparcamiento en el aeropuerto de Friedrichshafen. Un par de PC-12 con hélices de 5 palas abanderadas. El de delante es D-FABS, un PC-12/47E de 2015. Vean el pequeño radomo del radar meteorológico en la punta del plano derecho. Alemania, 2018.


Muchos de los clientes son dueños muy ricos y en América del Norte. También hay empresas de alquiler, de propiedad compartida y otros usos como ambulancia aérea, aerolínea de baja capacidad, vigilancia aérea... incluso militares. Pero en lo que pensaba Pilatus desde el principio es en el usuario piloto, que pagan más que por otras opciones a cambio de la versatilidad. 

 


Arriba, D-FJNP, una PC-12/47E de 2018, entonces completamente nueva y en exhibición en la feria AERO. Vean la hélice de cinco palas, el considerable portón trasero y la puerta-escalera más habitual delante. Abajo, este PC-12 es de pega y sirve de simulador. Vean que donde va la turbina en el de verdad tienen el servicio de café. También en la feria AERO de 2018.


El PC-12/41 original tenía 4.100 kilos de peso máximo al despegue y cabina tradicional con instrumentos "redondos". Las sucesivas versiones PC-12/45, PC-12/47 y PC-12/47E han montado versiones más potentes del motor PT-6, y han aumentado el peso máximo hasta 4.740 kilos. Desde hace años lleva pantallas digitales y otras mejoras. Las últimas se comercializan como "Next Generation" (NG y NGX).

 


Arriba, D-FNJP es un PC-12/47E de 2015 (el nº de serie está de nuevo pintado en la puerta del tren delantero, lo que parece común). Abajo, OK-PCC es checo, un PC-12/47E de 2012, también con el nº de serie pintado en la puerta.


Este superlujo le costará del tipo de siete millones nuevo (¡!) y lógicamente menos usado. Pero incluso así mantienen su valor más que otros aviones. Al parecer están muy bien hechos. Es de ese tipo de chismes que no te dicen habitualmente cuánto piden ("llámenos"). Pero espere pagar al menos un par de millones por un avión con unos cuantos miles de horas y 15 años. Alquilar uno le costará del orden de 2.000 pavos la hora en adelante. O sea, para pocos.

 


Arriba. Este PC-12/45 con matrícula de Luxemburgo LX-LAB es de una línea charter llamada Jetfly. Estaba en final para Elstree, un aeropuerto para aviones corporativos cercano a Londres. Inglaterra, 2016. Abajo. D-FIBI despegando en Friedrichshafen en 2017. Es un PC-12/47 de 2006.


¿Y cómo vuelan? Pues no tengo ni idea, porque como no soy del Club no he tenido la oportunidad. Las pruebas en vuelo lo ponen bien: no tiene más que buscar un poco y encontrará por ejemplo ésta o ésta. Hay que ser conscientes de que no hay prácticamente pruebas en vuelo que pongan mal un avión. Pero para un bicharraco que puede pesar casi 5 toneladas al despegue tiene sólo un poco más de nivel de complejidad que una avioneta rápida. Dicen. Vuela bien, es ágil, y los potentes flaps le permiten meterse en sitios relativamente pequeños.


 

Arriba. N343CW es un PC-12/45 del año 2000. Despegando de Oshkosh en 2019. Vean el considerable tamaño de los flaps, que ocupan la mayor parte de la envergadura, y los carenados relativamente grandes de los accionadores. Los alerones son pequeños pero al parecer efectivos. Abajo. OO-PCJ se aleja de Santa Cilia subiendo más bien rapidito.


No está entre mis deseos aeronáuticos más fervientes. Pero me encantaría que me dieran una vuelta. Pongamos ir a pasar un fin de semana a Portimão. Al que me lleve le puedo llevar a un restaurante donde se come de miedo.


 

Arriba. Un avión suizo en un aeropuerto suizo. El sitio es como cabe esperar, muy limpito, lleno de florecitas y con un reloj - suizo, claro - para comprobar si llegas con puntualidad suiza. HB-FWA (un PC-12/47E de 2014) es de la Aviación Civil de Suiza. Mucho nivel. Altenrhein, Suiza, 2018. Abajo, HB-FWE (PC-12/47E en ese momento nuevecito) en el stand de Pilatus. Feria AERO, Alemania, 2017.


Arriba, la curiosa matrícula sin duda personalizada es de Guernsey, un absurdo paraíso fiscal británico en la costa del Canal de la Mancha. De visita en Sabadell, Bacelona, 2024. Abajo, por ahora la PC-12 más reciente vista lleva matrícula de Malta. Dirigíendose a despegar entre exhibición y exhibición en París - Le Bourget. Francia, 2025.


jueves, 2 de marzo de 2023

Mace

Mace (maza) fue un misil yanqui que voló en 1956 pensado para destruir cosas en el suelo. Mejoraba mucho al Matador en alcance y capacidad destructiva. Seguía llevando una bomba termonuclear, pero más potente, capaz de dejar un sitio muy pelado y lleno de isótopos calentitos. Pero por lo demás, bajo el punto de vista aeronáutico, era lo mismo: un avión subsónico manejado a distancia de la primera etapa de la guerra fría.


En el Museo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos hay una Mace B que estuvo basada en Okinawa en los años 60. Lo que no le gustaba nada al gobierno japonés. Dayton, USA, 2019.

 

Lo que más llama la atención hoy son los dos sistemas de guiado que inventaron para conducirlo, que reflejan la enorme cantidad de investigación e ingenio que se dedicaron a la guerra en esa época. El Matador estaba guiado por un piloto automático corregido por radio. Las señales de radio se pueden interferir o bloquear. Y además las estaciones terrestres de radio tienen un alcance limitado. Había que inventar algo mejor.

 

Como el Matador, el Mace se lanzaba con un peazo de cohete de combustible sólido y luego continuaba el vuelo de crucero con un turboreactor a unos 1.000 km/h.

 

La primera versión Mace A llevaba un sistema llamado ATRAN (Automatic Terrain Recognition and Navigation). El chisme llevaba un sistema de radar para mirar el terreno sobre el que volaba. Esto se comparaba automáticamente con una ruta precargada con las mismas imágenes del terreno, en película de cine de 35 mm (¡!), de tal manera que a intervalos de tiempo determinados un fotograma se comparaba con la imagen real, y si había desviación, se corregía el rumbo. No me digan que no es la leche. Claro, el problema es que esto sólo sirve para rutas conocidas, y no siempre te dejan hacer fotos en territorio enemigo (¡!). Con el tiempo aprendieron a hacer rutas a partir de mapas topográficos (¡!), pero en realidad ya estaba en marcha el siguiente sistema.

 

Lo que a mi me sigue pareciendo ciencia-ficción es el perfeccionamiento de los sistemas de navegación inercial, que de manera muy resumida no necesitan ninguna referencia externa. Es decir, si tu vas de El Prado a la Puerta del Sol, si pasas por el Congreso entiendes que vas bien. Y si pasas por Atocha, mal. ¿Pero y si no ves por donde pasas? Un sistema de navegación inercial tiene acelerómetros y giróscopos que te dicen continuamente la velocidad, el rumbo y la posición sin "mirar". Esta tecnología se puso a punto a finales de los 50 y permitían lanzar las Mace B a más de 2.000 kilómetros de distancia, para atizarle a algo con un margen de error de un kilómetro. Realmente impresionante. Y da mucho miedo. Así que imaginen lo que hay hoy.

lunes, 27 de febrero de 2023

Mosquito (2)

Ir a Mosquito (1)

Poniendo en marcha el Mosquito

 

El primer Mosquito se diseñó y construyó con la guerra ya empezada, a partir de septiembre de 1939, con varias interrupciones, como la que siguió a la retirada de Dunquerque o por la famosa batalla de Inglaterra. Cuando los flemáticos británicos vieron la que les venía encima (todo el continente había quedado en manos de Hitler) reconsideraron la cuestión y decidieron que necesitaban versiones de bombardeo, reconocimiento y también de caza. 

 

El protipo Mosquito W4050, es al parecer el único prototipo que queda de la barbaridad de aviones de todo tipo que se hicieron en la II Guerra Mundial. Lo que es mucha casualidad. Se pintó así para que no lo confundieran con un avión enemigo en las pruebas. Sobrevivió a la guerra tras usarse para probar un montón de configuraciones. Inglaterra, 2016.

 

Este primer prototipo se construyó como bombardero (W4050), y voló a finales de noviembre de 1940. Se había hecho en secreto, no en la factoría de Havilland en Hatfield, sino en una "instalación fantasma" en los terrenos de una mansión llamada Salisbury Hall, cerca y al norte de Londres. El avión voló por primera vez pilotado por Geoffrey de Havilland Jr, el hijo del dueño y piloto de pruebas. Salió directamente bueno. Tras solucionar algunas pegas, en las pruebas de principios de 1941 consiguió 631 km/h, superando con facilidad a los Spitfire de entonces. Este avión se siguió utilizando varios años como célula de pruebas.

 

Vean en esta foto y la anterior la portilla de acceso a la cabina y piensen en como meterse allí dentro sin ayuda, llevando un mono y un paracaídas. Afortunadamente los que llevaban estos chismes eran chavales de 20 años. La mansión en Salisbury Hill sigue existiendo. Actualmente aloja también el Museo de Havilland, con una impresionante colección de aviones de la firma.

 

Además se hicieron otros dos prototipos: W4051 (de reconocimiento fotográfico) y W4052 (caza diurno y nocturno). En las pruebas en la primera mitad de 1941 todo el mundo se quedó bastante impresionado. Incluido Lord Beaverbrook, el ministro para la aviación, que finalmente autorizó la producción en masa. En aquel entonces era uno de los aviones más rápidos del mundo. Los aviones de serie fueron muy similares a los prototipos.

 

Un descubrimiento inesperado durante la restauración. En el prototipo se probaron unos slats automáticos de borde de ataque, para disminuir la velocidad al aterrizar. Se vio que no aportaban mucho y simplemente se retrajeron y se entelaron por encima. Estuvieron escondidos durante décadas sin que se conociera que se habían probado.

 

El General "Hap" Arnold, máximo jefazo de las fuerzas áereas yanquis, estaba en Inglaterra y también lo vio. De vuelta en USA pidió una evaluación para una posible fabricación del Mosquito en los States, a las empresas Beechcraft, Curtiss-Wright, Fairchild, Fleetwings y Hughes. Con mucha soberbia y chulería yanqui, el informe de Beech resumía: "parece como si este avión ha sacrificado el mantenimiento, la resistencia estructural, la facilidad de construcción y las características de vuelo en un intento de usar un material que no es adecuado para construir aviones eficientes". Se equivocaron en todo. Pero es que encima mentían como bellacos, ya que ellos mismos estaban fabricando un bimotor de madera por las mismas razones (¡!). Los británicos por otra parte consiguieron establecer cadenas de fabricación en Canadá (sobre todo: 1.076 aviones) y en Australia (212).

 

El prototipo Mosquito muestra sus entonces 76 años en la superficie abollada de los flaps. Al principio las barquillas de los motores eran más cortas y los flaps eran de una pieza. Pero había turbulencias. Para solucionarlo hubo que alargarlas y carenarlas, pero esto complicó el accionamiento de los flaps.


 

Muchos Mosquitos

 

Se hicieron 7.781 Mosquitos, en una larguísima producción que duró de 1940 a 1950, aunque la mayoria se construyeron durante la guerra. Son un montón, uno de los aviones más construidos de la historia. Para liar más hay la tira de versiones (43), y encima con números romanos y árabes. Si quieren revisarlas, hay cientos de publicaciones sobre el avión y miles de páginas Web. Pero les cuento cuáles fueron los tipos principales.

 

La especificación original del avión era para un bombardero. Vean a TA639 con el aspecto típico de la versiones B de bombardero: el morro transparente y las compuertas del compartimento de bombas abiertas. Es un B.35 al que le han pasado muchas cosas. Si lo comparan con el prototipo de más arriba es casi igualito. Como una buena parte de los que quedan, participó en el rodaje de la película "633 squadron" de 1964, en la que unos Mosquitos destruyen una muy inaccesible instalación nazi. Este avión se conserva en el Museo de la RAF en Cosford. Inglaterra, 2018.


La fabricación empezó con los Mosquitos de reconocimiento (PR = Photo Reconnaissance). Parece que era lo que más necesitaban en ese momento. En realidad eran similares a los bombarderos, tampoco llevaban armas, y solían llevar más combustible y aceite. Para 1942 se paseaban prácticamente sin oposición desde el norte de Noruega hasta Checoslovaquia. Según versiones, podían operar hasta más de 12.000 metros de altura y sobrepasar los 700 km/h de velocidad máxima, con lo que dejaban atrás prácticamente cualquier avión nazi (salvo los escasos reactores del final de la guerra, claro). 

 

Incluso los yanquis, a pesar del desprecio que les conté más arriba, terminaron usando el Mosquito. Aunque RS709 es en realidad un Mosquito B.35 de 1946 (posteriormente convertido a TT.35), está pintado como un PR.XVI de reconocimiento meteorológico, de los basados en Inglaterra en 1944-45. National Museum de la US Air Force, Dayton. Ohio, USA, 2019.


Se hicieron sólo unos pocos Mosquitos de caza (F = Fighter). Sin embargo hubo muchas versiones de caza nocturna (NF= Night Fighter), con armamento y mucha tecnología. Estos Mosquitos iban como se ha visto armados hasta los dientes (4 cañones y 4 ametralladoras, aunque en algunos éstas no se pusieron para acomodar antenas). Y además llevaron sucesivas instalaciones de radar y de contramedidas electrónicas, iniciando un juego tecnológico que dura hasta hoy.

 

Este Mosquito estuvo pintado de negro una temporada, como si fuese un caza nocturno, pero en realidad es el TA719, que se construyó como bombardero B.35 y tras la guerra se transformó en remolcador de blancos TT.35. Más adelante lo pintarían como tal, se lo muestro más adelante. Imperial War Museum, Duxford, Inglaterra, 1993.

 

Los Mosquito de bombardeo (B = Bomber) no llevaban armamento fijo. El navegante se metía en el morro transparente para apuntar las bombas con una mira. Al principio sólo llevaban 4 bombas de 112 kg en la bodega. En realidad la limitación de las bombas era por espacio, no por peso, y pronto empezaron a llevar más bombas, incluso una sola "Cookie" de 1.815 kilos "arrasa manzanas" (¡!). Los del Mando de Bombardeo al principio no sabían muy bien qué hacer con ellos. Pronto descubrieron dos cosas. La primera es que eran buenos como "marcadores" para los otros bombarderos pesados, utilizando cada vez más ayudas a la navegación (de hecho se crearon grupos específicos, llamados "Pathfinders", con juguetes de navegación cada vez más sofisticados). Y la segunda, que la velocidad y agilidad les hacía más aptos que los enormes cuatrimotores para misiones de "hostigamiento" o ataque de precisión a blancos concretos. 

 

Debajo de este Mosquito B.35 de bombardeo (TA634, conservado en el de Havilland Museum), se puede ver una muestra de las bombas que podía llevar. A la derecha y en un carro se ve el masivo cilindro de una bomba "arrasa manzanas", que prescindía de todo refinamiento aerodinámico para caber en la bodega. Inglaterra, 2016.

 

Finalmente, los Mosquitos de ataque o cazabombarderos (FB = Fighter-Bomber) fueron las versiones más numerosas. No fue difícil pensar que si combinaban las armas fijas y la capacidad de tirar pepinos explosivos, podían hacer mucha más pupa. Estos aviones siguieron y ampliaron mucho las misiones de hostigamiento de los bombarderos añadiendo su capacidad de tiro. Los blancos eran centrales eléctricas, aeródromos, estaciones de tren, y otros muchos elegidos específicamente.

 

La versión de ataque llevaba armas y bombas. Vean en este FB.VI (TA122 conservado en el de Havilland Museum) que la parte delantera de la bodega está ocupada con los cañones, pero que en la parte de atrás queda sitio para bombas. Inglaterra, 2016.

 

Además de las versiones principales, hubo Mosquitos torpederos, de entrenamiento, de remolque de blancos y varios proyectos más o menos raros, como los previstos para utilizar bombas "de rebote" anti-barco.

 

TA719 empezó como B.35 de bombardeo, pero se convirtió en TT.35 remolcador de blancos. La ingrata tarea consistía en remolcar una especie de manga a la que disparaban (¡!). Para diferenciarse y que no les tiraran a ellos iban pintados de colores vivos. Fueron los últimos en retirarse en 1963 y por eso se han conservado muchos. Imperial War Museum, Duxford, Inglaterra, 2018.

 

 

Cosas de Mosquitos

 

La lectura de las hazañas de guerra de los Mosquitos puede ocupar varias noches de insomnio. Les cuento en resumen algunas, pero hubo muchas más.

 

PZ474 en vuelo mostrando sus elegantes líneas. Oshkosh, USA, 2019.

 

Entre las primeras, el Raid de Oslo de septiembre de 1942 se hizo para bombardear el Cuartel General de la Gestapo en combinación con la resistencia, coincidiendo con un mitin de un títere nazi noruego. Cuatro Mosquitos B.IV salieron de Escocia para el viaje de 1.800 km, con 4 bombas de 230 kilos cada uno. Uno hizo un aterrizaje forzoso cuando los interceptaron unos Focke-Wulf 190. Los otros tres consiguieron alcanzar el edificio, pero no consiguieron destruirlo. Además mataron 80 civiles noruegos, lo que no le gusto al Gobierno Noruego en el exilio, que además no sabía nada. En el Reino Unido se hizo pública la existencia del avión vendiéndolo como un éxito (¡!). Fue además el comienzo de una especie de guerra privada contra la Gestapo.

 

Los Mosquito tenían un sistema de combustible bastante complicado, con hasta 9 depósitos repartidos por fuelaje y alas, tanto internos como externos. Esto le daba una autonomía considerable. Vean aquí los depósitos de la bodega de bombas de TJ138, un Mosquito B35.

 

El 30 de enero de 1943, décimo aniversario de la toma del poder por los nazis, un grupo de Mosquitos bombardeó y puso fuera de servicio la radio de Berlín, haciendo que la gente dejara de oir el discurso de Göring. Y por la tarde lo mismo con Goebbels. A Göring esto le cabreó mucho, al parecer se dirigió poco después a un grupo de fabricantes de aviones quejándose de que en 1940 su Luftwaffe llegaba hasta Glasgow y ahora los británicos tenían aviones estupendos que llegaban a Berlín. Encima estaban hechos de madera y los hacían en fábricas de pianos (¡!). Cuando terminara la guerra se iba a comprar una radio hecha en Inglaterra, seguro que era lo único que iba a funcionar (¡!).

 

Los Mosquito de bombardeo tenían el morro transparente. El navegante dejaba su asiento en el lado derecho, se escurría por el estrecho paso hasta el morro, sacaba la mira, se tumbaba mirando hacia abajo, apuntaba y tiraba las bombas. Vean la portezuela abierta, el único acceso a la cabina. De nuevo TA634, un B.35 en el Museo de Havilland.


Desde 1943 la única aerolínea estatal y en funcionamiento British Overseas Airways Corporation (BOAC) voló con Mosquitos FB.VI a la Suecia neutral en la "Ruta de los rodamientos". Llevaban correo, traían rodamientos de precisión y otras cosillas de alto valor, y ocasionalmente llevaban en la bodega de bombas a un solo pasajero (¡!), que iba en un asiento improvisado, con oxígeno y convenientemente forrado para no palmar de frío. Uno fue el físico Niels Bohr, que colaboraría después en el proyecto Manhattan en USA para hacer la primera bomba atómica.

 

No sé si los FB.VI utilizados por BOAC llevaban armamento. De nuevo PZ474, un FB.VI armado hasta los dientes en Oshkosh.

 

También en 1943 un PR.IX de reconocimiento fotográfico con motor Merlin más potente y más combustible hizo una demostración de "poderío". El avión despegó de Inglaterra, y viajando él solito de "turismo" por el continente, sobrevoló Regensburg, Viena, Budapest, Foggia y aterrizó en Catania, Sicilia (recién tomada por los aliados). En total, 3.060 km a unos 400 km/h de media (¡!).

 

La cabina de mando de un Mosquito mirando al lado izquierdo. El piloto se sentaba a la izquierda, un poco más adelante que el navegante. Vean la estructura de tubo de acero fijada al asiento que inmoviliza el volante de mando. Se ve también el asiendo del navegante, en el que no me importaría dar una vuelta. Incluso si tuviera que subir al avión por la portilla de marras.

 

En junio de 1943 un Mosquito PR.XVIII fotografió el complejo de investigación de Peenemunde en la costa del báltico, donde se estaban desarrollando los misiles V-2. Las fotos permitieron bombardear la instalación (Operación Hydra) y retrasar su puesta en marcha.

 

RS712 en Oshkosh. USA, 2019.

 

En  febrero de 1944 se lanzó la Operación Jericó. 18 Mosquitos FB.VI atacaron la prisión de Amiens (¡!). La idea era literalmente derribar los muros con bombas y cohetes, para que escaparan cientos de prisioneros de la resistencia. Lo que efectivamente hicieron unos 250 (¡!). Pero también murieron otros 100, y muchos de los escapados fueron recapturados o abatidos a tiros (¡!). 

 

PZ474, el Mosquito de ataque FB.VI que ya les he mostrado, se ha restaurado con todo detalle, incluyendo los raíles de lanzamiento de los cohetes. Espero que sean de pega. Con el gusto de los yanquis por las armas nunca se sabe. Oshkosh, 2018.

 

Siguiendo con los ataques a la Gestapo, en 1944 se hicieron entre otros a los cuarteles de La Haya (Holanda), Aarhus (Dinamarca) y Copenhague (Dinamarca), con resultados a veces buenos (destrucción de edificios y archivos) y a veces no tanto (el líder del ataque a Copenhague se estrelló contra una escuela).

 

El morro de este Mosquito B.35, TA639, permite ver el pequeño compartimento y el acceso desde la parte derecha  de la cabina, donde se sentaba el navegante.


En 1944 y 1945 los Mosquitos de caza nocturna NF.XII se utilizaron para interceptar y destruir bombas volantes V-1, ya que eran los únicos que tenían capacidad para "verlas" de noche y sobre todo velocidad para alcanzarlas. Pronto aprendieron que en lugar de dispararlas (y causar una enorme explosión que podía dañarles) era preferible "volcarlas" al suelo sin que estallaran.

 

Hubo incluso algunas versiones FB.XVIII armadas con un cañón anti-tanque Molins de 57 mm, pensadas para hundir submarinos (¡!). Sin embargo los pilotos preferían los cohetes no guiados y las cargas de profundidad. Vean el tamaño del cañón y de un proyectil detrás.

 

En la posguerra, los israelitas, que sabían reconocer un producto de primera, se hicieron con todos los Mosquitos que pudieron, y por todas las vías - legítimas o no. Entre otras misiones, participaron en la Operación Musketeer, la toma del Canal de Suez de 1956, con franceses y británicos (¡!).

 

RK952 era originalmente un Mosquito NF.30 de caza nocturna. Creo que en las modificaciones que le hicieron en 1951, cuando lo compró la Fuerza Aérea Belga, le cambiaron el morro y le pusieron esa curiosa cubierta que no se ve en otros Mosquito. En el fabuloso Museo de la Guerra de Bruselas, 1993.

 

Y para terminar, no me puedo resistir: en Stock de Coque, para mi una de las mejores aventuras de Tintín, los Mosquito son auténticos protagonistas. Forman parte de la trama, se ven impresionantes ataques, y gracias a ellos nos presentan al luego importante piloto estonio tuerto Pst. En mi infancia me dejarían una duradera impresión.

 

Hergé pinta bien los Mosquitos, aunque los simplifica un tanto. Vean que los cañones no están puestos como en la realidad. El blindado ligero con ruedas es destrozado por los Mosquito. No sé si un "Sambuk" de madera aguantaría bien un ataque con fuego de cañón de un Mosquito. Creo que más bien no. Y nuestro héroe responde al ataque con una ametralladora, que no sé si en la realidad hubiera forzado al piloto a lanzarse en paracaídas. Da igual. Se non è vero è ben trovato.