Mostrando entradas con la etiqueta René Fournier. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta René Fournier. Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de julio de 2020

Sportsman

Aquí tienen una avioneta rara de ver. Aunque no sea evidente la línea familiar, el diseño original es de René Fournier. Sportavia-Pützer se había creado para fabricar el motovelero RF-4. Después  continuó con el RF-5 y el RF-6. Inicialmente la idea era hacer un desarrollo de 2+2 plazas del RF-6 (2 adultos y 2 niños), el RF-6C, en el que Fournier empezó a trabajar en 1970.

El avión está hecho de madera pero recubierto en fibra de vidrio. Para los casi 40 años que tenía este avión en ese momento está impecable. Constanza (Alemania),  2017.

El primer RF-6C voló en 1973 pero no despertó excesivo interés. La firma entonces decidió ir a por un avión de 4 plazas de verdad. Este desarrollo ya no era de Fournier, sino de un ingenerio alemán llamado Manfred Schliewa. Y además tuvo mala pata, el prototipo se perdió en 1977. Nuevamente modificada con un motor más potente de 180 HP, alas nuevas y el estabilizador más arriba, la nueva avioneta voló en 1978 como Sportavia RS-180 Sportsman.

Lo de 180 es por el casi universal Lycoming O-360 de 180 HP.

Por los motivos que sean, sólo se hicieron 18. Luego una vez más los alemanes no lo consiguieron. En Europa dominaban las Rallyes y empezaban las Robin. Y sobre todo las latas de sardinas yanquis, claro. 

La cola cruciforme es el único aspecto original del diseño.

El caso es que el avión está bien: es razonablemente rápido, lleva 4 personas con buen alcance, es de manejo dócil y seguro, y tiene un cabinón grande con estupenda visibilidad (y calorcito en verano, supongo). Pero... en curiosidad se ha quedado.

jueves, 2 de abril de 2020

René Fournier 5 (Sperber/Serranía)

Un Fournier biplaza

Monsieur Fournier desarrolló una versión biplaza del RF-4 que voló en 1968. El nuevo RF-5 crecía en general para poder acomodar a dos personas: el avión era más largo, con más envergadura y con el motor más potente. Me sigue pareciendo un avión bonito, pero creo que perdió algo de la gracia de sus antecesores monoplazas.

Un RF-5B Sperber de un numeroso grupo de Fournier aterriza en Monflorite tras cruzar los Pirineos. Huesca, 1997.

El nuevo avión sin embargo estaba bastante bien. Tiene construcción tradicional en madera y tela, tren retráctil, alas plegables, un buen crucero (hasta 165 km/h) y además es acrobático. Como motovelero es modesto, con un planeo máximo de 1:18. No se podía pedir mucho más con una envergadura de menos de 14 metros. Sportavia-Pützer de Alemania construyó 135 RF-5, al parecer en Francia no estaban interesados.


Arriba, un RF-5 alemán al lado de un RF-4 suizo. Vean la semejanza y proporciones similares. Abajo, 22 años después volví a ver de nuevo el D-KAHD en Espira, Alemania. No parece haber cambiado gran cosa.

El RF-5B Sperber (gavilán) es una versión optimizada como motovelero del RF-5 desarrollada en Alemania, sin apenas participación de Fournier. Lleva un ala de más envergadura (17,2 metros) y un fuselaje revisado, con una cabina de burbuja y el fuselaje trasero rebajado en altura. El planeo mejoró a 1:23. De éstos se hicieron 80 a partir de 1971 también por Sportavia. Curiosamente, se fabricaron 20 más con licencia en Egipto (¡!).

En la vuelta aérea había gente de muchos países. Un RF-5 italiano.

Sobre el papel, son similares al Scheibe SF-25 Falke y el SF-28 Tandem Falke. Pero Falkes se han hecho más de 1.500... por algo será. En la práctica son muy parecidos: aviones sencillos, con el mismo motor primo de Volkswagen, para volar tranquilamente y si te da, parar el motor y planear relajadamente. De vez en cuando se vende alguno.

En la cola para repostar, un RF-5 alemán.

Una empresa llamada Aeronáutica de Jaén SA decidió muchos años después de terminada la producción de ambas versiones comenzar la producción de una versión algo modernizada y más potente del RF-5 que llamó AJ-1 Serranía. No fue una buena idea. El prototipo voló en 1992 (¡!) y sólo se hicieron 10 más hasta terminar la producción en 1995. Quedan 5 matriculados en el registro EC, que no sé si están en vuelo.

La antigua escuela de Monflorite con los visitantes alineados.

Volando el Serranía

No estoy seguro, pero creo que SENASA compró al menos un par de Serranías, supongo que por ser producto local. Uno estaba en Monflorite en 1999 y como por aquel entonces me dedicaba a coleccionar aviones, decidí que iba a volarlo.

Esa tarde salí a volar en el Blaník y tomé esta foto desde el aire del aeródromo de Monflorite. Hay 30 motoveleros, más dos Dromader, un velero y una remolcadora.

El Serranía tenía mala fama. Nadie le tenía especial cariño y para empezar no se podía retraer el tren... porque no estaba claro que se pudiera sacar y bloquear de nuevo. Era caro de alquilar, no siempre estaba disponible y al final lo único que hice fue el vuelo de suelta y otro solo.

Un RF-5B Sperber en Portimao. Vean el mecanismo de plegado de los planos. Desde la cabina se puede ver si está bloqueado. Portugal, 2007.

La suelta no fue difícil. Mi instructor J sólo se quería asegurar de que tenía las cosas claras y podía manejar el avión sin problemas. Por aquel entonces volaba en todo tipo de veleros y en avioneta, así que tras tres tomas y despegues y volar un poco por ahí me consideraron listo. Y luego me fui a dar una vuelta cortita yo solo por los alrededores. Recuerdo que en general me gustó. Yo creo que fue un paso más en un proceso que finalmente me llevaría al Falke. Desgraciadamente, no conservo ni una solo foto del avión, ni tengo anotada su matrícula.

Un RF-5B Sperber. Vean que la cabina es distinta. Lérida, 2014.

jueves, 12 de diciembre de 2019

René Fournier RF-6

Después de inventar el motovelero de viaje monoplaza (y también el biplaza), Fournier quiso convertirse en un "fabricante de verdad" con el RF-6: una avioneta biplaza de entrenamiento moderna, acrobática, con eficientes alas de motovelero, que voló en 1974. 

F-GADN es uno de los modestos Fournier RF-6B originales de madera y tela, hechos en Francia con un motor Continental O-200 de 100 HP.  Aeródromo de St Girons, Francia, 2003.

El problema es que eligió un mal momento. En plena crisis del petróleo lo de vender aviones en un mundo saturado por Piper y Cessna era difícil. Fournier aguantó como pudo, construyendo 45 hasta 1977, en que se vio obligado a cerrar. Los RF-6 eran aviones sencillos de madera y tela con un modesto motor de 100 HP.

G-BUUJ es uno de los primeros Slingsby T-67M Firefly, la versión hecha en fibra de vidrio y resina de poliéster del RF-6B. Slingsby fabricó a partir de 1982 32 aviones con el motor Lycoming O-320 de 160 HP. Siguen siendo apreciados como aviones acrobáticos. Duxford, Inglaterra, 2018.

Al fabricante inglés de veleros Slingsby no le iba muy bien y estaba pensando por esa época dar el paso a la aviación general. Adquirió los derechos del avión y comenzó un programa de desarrollo intensivo. Inicialmente construyó unos pocos Slingsby T67 Firefly (nada que ver con el poderoso caza naval), similares al original francés y construidos en madera y tela.

G-BLRF es un T-67C Firefly, la última de las versiones civiles. También lleva el motor de 160 HP, pero sin inyección y sistema de vuelo invertido. Aeródromo de Wellesbourne, Inglaterra, 2018.

Slingsby a continuación decidió rehacer el avión en materiales plásticos y meterse en el mercado de entrenadores militares. Aunque se hicieron versiones civiles, la chicha vino de las versiones para varias fuerzas aéreas, a destacar las británicas y sobre todo las yanquis. Éstos eran aviones muy evolucionados y diferentes, con un motoraco Lycoming O-540 de 6 cilindros y 260 caballos. A unos les fue mejor y a otros no tanto: las de los yanquis (T-34A) sufrieron unos cuantos accidentes, en realidad no atribuíbles al avión, pero que llevaron a parar la flota y finalmente destruirlos todos (¡!).

sábado, 14 de abril de 2018

René Fournier: monoplazas RF-1 a 4

Actualizado en noviembre de 2022

Este fenómeno de hombre que destacaba por ser un artista multifacético (músico, poeta, ceramista y otros talentos) también era piloto y mecánico de avión, cuando en los años 50 se planteó construir lo que llamó un "Avion Planeur", es decir un motovelero.

El prototipo 2 del Fournier RF-2 en el Museo del Aire y del Espacio de París. El avión es sencillo pero de lineas finas y atractivas. Francia, 1993.

En la práctica Monsieur Fournier inventó el motovelero de viaje (Touring Motor Glider o TMG). También es verdad que hubo motoveleros antes y que para 1960, el año del primer vuelo del René Fournier RF-1, en Alemania ya volaban el Scheibe Motorspatz y el Raab Krahe, pero estos tenían un planteamiento  diferente.

Un RF-3 aterrizando en Monflorite. Formaba parte de un numerosísimo grupo de motoveleros que estaban de rally por Europa. Huesca, 1997.

El RF-1 introdujo un concepto nuevo. No era un velero con un motor pequeño para hacerlo autónomo. Era un avión de turismo monoplaza muy aerodinámico, que conseguía unas muy buenas prestaciones (150 km/h de crucero) con un motor de Volkswagen Escarabajo de sólo 27 HP. Además era barato, fácil de mantener y de volar.

Una larga fila de motoveleros, entre ellos varios Fournier, aparcada en la Escuela de Monflorite.

Fournier había hecho un avión para él, fundamentalmente pensado para viajar con motor. Pero a pesar de ser pequeño (sólo 11 m de envergadura), gracias a la cuidada aerodinámica (en definitiva, de velero) y el tren retráctil conseguía sin motor un planeo de 18, que no estaba nada mal. Los aficionados se interesaron y el estado francés encargó un desarrollo, el RF-2, previsto para una futura construcción en serie. Avions Robin construyó dos prototipos que volaron en 1962.

Otro RF-3 aterrizando tras cruzar los Pirineos.

Fournier revisó de nuevo el diseño para la versión de serie, el RF-3 que voló en 1963. Una nueva empresa francesa llamada Alpavia fabricó 88 de estos pequeños avioncitos. El RF-3 es muy parecido a sus dos predecesores, tiene el mismo motor Rectimo de 39 CV usado en el RF-2 (una conversión del motor Volkswagen de coche) y vuela en crucero a 160 km/h.

El penúltimo RF-3 de serie está colgado con el tren plegado en uno de los hangres de St Auban, el centro galo de vuelo a vela. Fíjense en las varillas de acero bajo los planos para mantener el avión equilibrado en tierra. Francia, 2004.

El RF-4 que voló en 1965 es una versión reforzada y acrobática del RF-3, ligeramente más pesado y rápido. Por fuera es prácticamente indistinguible del anterior, y lleva el mismo motor. La empresa alemana Sportavia-Putzer fabricó 156, que se denominaron RF-4D(eustchland, es decir Alemania).

Un RF-4 en Monflorite. A simple vista, igualito que un RF-3. Huesca, 1997.

Ya se lo imaginan: me encantaría volar un uno de estos encantadores, elegantes y proporcionados monoplazas. Y además, el concepto de motovelero de viaje siguió desarrollándose. Mi Falke le debe por tanto algo a los motoveleros de Founier.

Un RF-3 ó 4, pintado con los colores de Air France, pero con matrícula alemana. Monflorite, 1997.
No sé nada de este RF-4 cuyo fuselaje estaba en Benabarre en 2019.