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| La primera Horizon que vi en St Girons, Francia, 2003. Es curiosamente la más moderna, de 1967 y con 180 HP. |
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| Ejercicio de grises. Muy tapada en la Ferté Alais. F-BNYJ es una Horizon de 180 HP. Francia, 2024. |
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| La primera Horizon que vi en St Girons, Francia, 2003. Es curiosamente la más moderna, de 1967 y con 180 HP. |
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| Ejercicio de grises. Muy tapada en la Ferté Alais. F-BNYJ es una Horizon de 180 HP. Francia, 2024. |
De la familia SOCATA TB, o el trío caribeño, la súper guay es la Trinidad. TB es por Tarbes, la ciudad del sur de Francia donde se fabricaron, y Trinidad por la isla del Caribe. Los modelos Trinidad son los TB-20 (Lycoming IO-540 sin turbo) y TB-21 (Lycoming TIO-540 turbo). Con 250 HP, hélice de paso variable, tren retráctil, todo tipo de equipamiento e interior deluxe son las más rápidas, complejas, monas y caras de la serie.
SOCATA, hoy en día DAHER, fue la heredera de la histórica firma francesa Morane-Saulnier, que cambió su nombre a mediados de los años 60. Para entonces fabricaba prácticamente sólo avionetas ligeras Rallye. En los años 70 comenzaron a trabajar en lo que se convertiría en una línea de avionetas - la serie TB - que abarcaría desde un entrenador sencillo, la SOCATA TB-9 Tampico, pasando por una avioneta intermedia, la TB-10 Tobago, hasta la más evolucionada TB-20/21 Trinidad.
¿Qué querían los galos? En resumen, competir con las avionetas yanquis de 4 plazas. En realidad, con todas. A base de tecnología y también una buena dosis de marquetin el objetivo era abarcar desde las avionetas para la enseñanza a las sofisticadas y veloces. Y todo con una sola célula, con diferentes equipamientos y motores. Esto en realidad ya lo había hecho Piper, con la serie PA-28: desde la sencilla Warrior, pasando por la Cherokee, la Archer hasta la Arrow.
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| Arriba. D-EVHM despegando de Friedrichshafen. Es una Trinidad GT. Abajo, G-PTRE es una TB20 británica de visita. Ambas en Friedrichshafen, Alemania, 2018. |
Los franceses pensaron que el diseño moderno les permitiría combinar un fuselaje más grande y cómodo que la competencia yanqui con un ala a la última y buenas prestaciones. La primera Trinidad voló en 1980. En realidad, había sólo una línea de fabricación y para el fabricante todas son de la misma serie. SOCATA construía los fuselajes y las alas como componentes básicos comunes a los 3 tipos. Los aviones individuales sólo se completaban bajo pedido, con las especificaciones que decidía el cliente. Muy moderno, en realidad.
La Trinidad era la competidora de las avionetas clásicas guays, como la Cessna 182, Piper Arrow, Mooney M20 o incluso Beechcraft Bonanza. El avión era bueno, de hecho siguen costando un guarrabón hoy en día. Con entre 20 y 40 años, según estado y equipamiento, la cosa le costará entre 200.000 y más de 300.000.
Y esto porque es un avión bastante avanzado y capaz. Una TB 20 sin turbo pesa 900 kilos vacía y 1.400 máximo al despegue. El crucero es de hasta 300 km/h y el alcance de más de 1.200 kilómetros. No es precisamente STOL, pero tampoco necesita aeropuertos internacionales para tomar. La versión turbo TB-21 puede subir a más de 7.000 metros y aumenta el crucero hasta un máximo de 350 km/h. El avión es además fácil de volar, dentro de un orden. No deja se ser un chisme complejo y rápido. Todo ello le pone bien entre la competencia.
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| Arriba, PH-GLG, una TB-20. Abajo, N703TB es una TB-21 turbo despegando. Ambas de visita en Friedrichshafen en 2017. |
En realidad el planteamiento era bueno. Porque el avión francés estaba - y sigue estando - muy bien. Son más modernas y capaces en general que las clásicas Piper y Cessna. Las Mooney son más rápidas, pero claramente más pequeñas. Y hasta le planta cara a las Bonanza, que son más potentes y pueden llevar sobre el papel a 6 personas. Incluso no quedan mal ante aviones mucho más modernos como una Cirrus SR22 o una Cessna TTx. Pero vino en un momento malo. En Estados Unidos se estaba produciendo un declinar de la aviación ligera desde mediados de los 80 y SOCATA hizo lo que pudo, pero en la práctica a mediados de los 2000 dejaron de hacerlas.
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| Arriba, HB-KBS despegando de Friedrichshafen. Abajo, N343TB en Constanza. Alemania, 2017. |
Aunque eran las más caras de la serie, SOCATA hizo más TB-20/21 que de las otras versiones sencillas, más o menos la mitad de las 2.200 construidas de todos los tipos. Hubo dos generaciones, las primeras eran TB20 y TB21 Trinidad. En el 2000 se introdujeron las versiones GT (por Generation Two) con varias mejoras. La cabina era todavía más grande y con componentes de fibra de carbono. Se hicieron varias mejoras aerodinámicas. Es curioso que a diferencia de lo que es común en las avionetas yanquis nunca se introdujeran tipos más potentes (hay versiones del motor Lycoming 540 con 350 y más HP).
Las Trinidad están en la parte más exclusiva y rápida de los aviones ligeros. Hacia arriba la cosa empieza a complicarse (y a encarecerse) mucho, o te vas a un bimotor o probablemente al siguiente escalón en que se metió SOCATA: una TBM. No es una parte de la aviación que me llame personalmente mucho, pero impresiona. Desde donde vivo, tienes sitios como Tunez, Roma, Amberes o Stuttgart a menos de 4 horas de una tirada. No está nada mal.
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| Arriba, la TB-20 D-EWYL de 1990 acaba de despegar y está metiendo el tren. Abajo. F-GFQY despegando. Ambas en Friedrichshafen, Alemania, 2018. |
Pero eso es teoría, claro. Tienes que saber hacerlo en todos los sentidos. No sólo la competencia lingüistica que te exigen hoy en día, saber moverte por un espacio aéreo complicado y manejar un avión rápido es difícil. Porque entre otros motivos, las cosas pasan velozmente y ya se sabe: nunca vuele por un sitio en el que no haya estado con la cabeza un cuarto de hora antes.
Aún así, no se priven: pueden invitarme a dar una vuelta en su Trinidad cuando quieran. Pago las cervezas a la vuelta.
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| D-EAFS dirigiéndose al despegue. Alemania, 2018. |
Siempre pensé que el "trío caribeño" de avionetas francesas construidas por SOCATA (Trinidad, Tobago y Tampico) se llamaban así por islas caribeñas. Y esto porque lo dicen así en todas partes. Pero resulta que no. Un poco de curiosidad muestra que las dos primeras sí lo son (islas), pero Tampico es una ciudad mejicana del golfo de ídem, del estado de Tamaulipas, poco conocida, situada lejísimos de las dos islas anteriores (en la costa de Venezuela, a más de 4.000 kilómetros). Vaya Vd. a saber por qué las llamaron así. Si la cosa era usar la T y querían islas caribeñas, hay más (Tortuga, Tierra Bomba y Tórtola, al menos), así que no sé que en qué pensaban.
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| El Aeroclub de Bari sigue manteniendo en su flota esta Tampico I-IAGE a día de hoy. En vuelo por la Puglia. Italia, 2016. |
Volviendo al avión, los de SOCATA querían hacer una familia moderna de aviones que reemplazara la Rallye. Tampico es la baratita - es un decir - y utiliza la misma célula básica que sus hermanas lujosas y potentes, pero con un motor Lycoming O-320 de 160 HP, tren fijo y equipamiento básico. La primera voló en 1977, y estaba dirigida claramente a modernizar el mercado de los entrenadores, entonces dominado por aviones americanos, como estos dos de Cessna y Piper.
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| F-GKUD despega de Friedrichshafen. Alemania, 2017. |
Los franceses pensaban que iban a arrasar. La avioneta tiene un planteamiento mucho más moderno, es de largo más amplia y cómoda, y además vuela bien. SOCATA hizo un esfuerzo para racionalizar la construcción construyendo el avión con menos partes (por ejemplo los largueros son una sola pieza de aluminio fresado) y de esa manera abaratar los costes de fabricación y de mantenimiento.
Pero el caso es que no fue así. En total se hicieron 2.200 caribeñas, y sólo 240 Tampico. No está mal, pero al final parece que la gente esperaba más de un avión que por fuera prometía mucho, pero que llevaba un motor relativamente pequeño, corría poco (en la práctica más bien 180 km/h, y no los publicados 200 km/h) y era más cara de operar que otras opciones.
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| F-GLFI es otra Tampico francesa. De visita en Constanza, Alemania, 2018. |
Esto puede que sea un poco injusto. El avión está deliberadamente equipado con una hélice de paso corto para subir bien (y por tanto para correr poco) y en la práctica puede llevar a tres tipos, gasolina y algo de equipaje. Sobre todo con mucha más comodidad que sus equivalentes yanquis. No es que sea la reina de las pistas cortas pero los flaps son buenos y el alcance razonable.
Así que yo diría que no está mal. Si está Vd. buscando algo así, claro. Para lo que cuestan los aviones hoy se pueden encontrar en el mercado de segunda mano por 50.000 pavos en adelante. Que no es una barbaridad para un avión así. Y para ser la típica lata de sardinas yo diría que mola más que una yanqui.
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El Aeroclub de Benabarre tuvo una Rallye 235 E (EC-CYA) de tren triciclo, que desafortunadamente quedó mal parada tras un aterrizaje accidentado. Benabarre (Huesca), 2007.
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Esta es una SOCATA Rallye 235 F alemana. Fíjense en la hélice de 4 palas, probablemente para hacer menos ruido. Constanza, Alemania, 2018.
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Arriba, un TBM 700 francés. Abajo, otro TBM 700 alemán, mejorado con
una hélice de 5 palas. Friedrichshafen, Alemania, 2018.
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Una TBM 910 de un paraíso fiscal: la isla de Guernsey. Vaya huevos que
tienen estos británicos. Friedrichshafen, Alemania, 2018.
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Arriba, una TBM 930 polaca aparcada al lado de un Eclipse 500. Prefiero
la TBM. Centro, despegue . Friedrichshafen, Alemania, 2017. Abajo, el mismo
avión de visita un año después, despegando. Friedrichshafen, Alemania, 2018.
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| La ALAT (Aviation Légère de l’Armée de Terre) del Ejército de Tierra francés utiliza sobre todo helicópteros, pero tiene también 8 TBM 700 para enlace que compró en 1992. Valence (francia), 2018. |
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| Esta TBM 700 parecía tener bula papal porque despegó y aterrizó varias veces a lo largo de la semana de Oshkosh. Estados Unidos, 2019. |
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| Otra TBM 700 yanqui. Hay aparentemente la tira.Oskosh, USA, 2019. |
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| Visitante ultramarino. Esta TBM 700 británica ha "cruzado el charco" para visitar Oshkosh. Un viaje que me gustaría hacer, al mando, claro. USA 2019. |