domingo, 2 de agosto de 2020

Globemaster

Cuando Japón atacó a los yanquis a finales de 1941 se hizo evidente para estos últimos que iban a necesitar aviones de transporte que pudieran no sólo cubrir las enormes distancias del Pacífico, sino llevar cargas mucho más pesadas y grandes que las que llevaban por aquel entonces sus Douglas DC-3, en realidad lo único que tenían disponible, o el Curtiss C-46 que iba a entrar en servicio en breve.

En el Museo de la Fuerza Aérea de Estados Unidos tienen un Globemaster II que ocupa casi entero uno de los enormes hangares. Es un C-124C que se retiró en 1974. Vean las gigantescas puertas de la sección de carga. Estados Unidos, 2019.

Douglas Aircraft empezó a trabajar en 1942 y pronto vieron que necesitaban algo todavía más grande y capaz que su nuevo cuatrimotor civil Douglas DC-4, que se había convertido en un programa militar de transporte con la guerra. El nuevo avión iba a ser enorme. En la práctica, como un DC-4 pero mayor (53 metros de envergadura), más pesado (78 toneladas máximo al despegue) y con 4 enormes motores Pratt & Whitney Wasp Major de 28 cilindros en 4 estrellas, 71 litros (¡!) y más de 3.000 HP.

Como todos los aviones grandes que están en el interior de museos es difícil fotografiarlo entero. El diseño es de lo más convencional. Vean la doble fila de ventanillas para bodega (abajo) y cabina de pasajeros (arriba).

Sin embargo, las necesidades de la guerra dieron prioridad a otros programas, y el primer Douglas C-74 Globemaster no voló hasta septiembre de 1945, con la guerra recién terminada. Los militares cancelaron rápidamente todas las órdenes pendientes, sólo se construyeron 14. Y el mercado civil todavía no necesitaba un avión tan grande.

El Globemaster II tenía versiones más potentes de los Wasp Major (con 3.800 HP) y podía llevar algo más de carga que el Globemaster, pero sobre todo era mucho más grande. Vean el tamaño de la entrada y la rampa hidráulica. La característica nariz negra es para un radar metereológico.

Pero rápidamente vino la guerra fría y los yanquis se dieron cuenta de que por primera vez tenían un avión con capacidad global: podía llevar hasta 125 soldaditos completamente equipados o 22 toneladas de carga, a distancias de hasta 8.000 kilómetros y volar en crucero a 300 km/h. De hecho, querían una versión mejor

Dentro se podía mover la carga con dos grúas móviles sobre railes en el techo. Aquí lleva un motor de repuesto.

El nuevo Douglas C-124 Globemaster II se construyó modificando un Globemaster con la misma planta alar y motores, pero con un fuselaje todavía más enorme de dos pisos, una bodega de carga en la que cabían cosas muy grandes y pesadas (como tanques, y más adelante misiles, de hasta 34 toneladas y 23 metros de largo) y una cabina superior para pasajeros. El nuevo avión voló en 1949.

Un motor Wasp Major cortado para ver sus complicadas tripas mecánicas. Fue el motor de pistón más grande construido en serie por los yanquis y propulsó un montón de aviones en la posguerra.

Se hicieron 448 Globemaster II, que se conviertieron en la flota de transporte global de los yanquis durante la primera parte de la guerra fría. Transportó de todo durante la guerra de Corea y también en la de Vietnam, donde ya era evidente que se necesitaba más velocidad y capacidad. La era de los transportes militares a reacción había llegado. Los últimos Globemaster se retiraron a comienzos de los 70.

Entre los apodos estaban los referidos a las considerables vibraciones que se notaban en vuelo por los motores (Old Shakey, Shakemaster) y los de su enorme tamaño (Aluminium Cloud, Aluminium Overcast).

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