A finales de los 80, el Cosmik Chaser era el
pendular de moda. Especialmente con
el motor americano Mosler
de cuatro tiempos. El pequeño perseguidor
(o también chupito) era ligero, maniobrable, rápido
(para un pendular así, máximo 120 km/h) y ganó un montón de campeonatos.
Campeonato de España de ULM 1992. Acelerando
a fondo para despegar. Matilla, Valladolid.
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Visto con perspectiva, tampoco era pa tanto. El chisme era en síntesis un carrito mínimo con un ala delta
de doble superficie también mínima (10 metros cuadrados) al que habían
instalado medio Volkswagen avionizado (es decir, quitar dos de los 4 cilindros horizontales opuestos), que
presumía de ser muy fiable y consumir poco. Esto despertaba todo tipo de ahs y
ohs, frente a los más normales, ruidosos, sedientos y menos fiables Rotax de
dos tiempos.
FGR, más conocido como el Loco, muestra poca preocupación por su número
de competición.
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En realidad, la pólvora estaba inventada hace rato. Tanto la del avión pequeño y
rápido, como la del motor de 4 tiempos, incluidos los derivados de Volkswagen
de automoción. Pero en manos de gente hábil el Chaser fue de victoria en
victoria, al menos durante unos años.
Hasta hace poco era al parecer posible
que te hicieran un Chaser. Pero en la actualidad no hay rastro en la Web donde supuestamente podías
encargarlo. En el registro español de aeronaves todavía figura el EC-AT7,
pero no sé si está en vuelo.
El motor boxer de dos cilindros Mosler era en realidad muy sencillito.
Daba 35 CV para poco más de 1 litro.
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