domingo, 10 de noviembre de 2024

GP 11 Pulse

No consigo hacerme una idea razonablemente real e insesgada de cómo son la familia de veleros polacos GP Gliders. Lo de GP es aparentemente por Grzegorz Peszke, un ingeniero que primero se dedicó al modelismo (veleros de radio control), al parecer consiguiendo varios récords, y luego hizo varias cosas hasta crear una empresa dedicada a las hélices y luego otra con su hijo dedicada a los veleros (de verdad). Supongo que no por casualidad, la empresa estuvo inicialmente situada en Krosno, una de las sedes de la histórica PZL.

 

Ni he volado en uno ni conozco a nadie que lo haya hecho. Pero muchos opinamos que un velero tiene que tener una cierta masa, y que estos chismes tan ligeros son un poco de papel... pero a lo mejor es envidia. Vean la versión velero puro con la conseguida terminación en el marginal del winglet y la rueda. En la feria AERO, Friedrichshafen. Alemania, 2016.

 

El caso es que sobre el papel, el GP 11 Pulse es un velero impresionante, y eso que se considera el sencillito y de principantes. Resulta que incluso con tren fijo, sin flaps, y con sólo 13,5 metros de envergadura, dicen que tiene un planeo de 43 (¡!). No sé si es un valor teórico o medido, pero es mucho. Y más para un chisme tan chiquito.  Para que se situen, eso es lo mismo que un Duo Discus de primera generación (biplaza con 20 metros de envergadura) o algo más que un DG-300 (monoplaza de 15 m). No está muy claro cuando hizo su primer vuelo, parece que en la década de 2010.

 

Si hay que fiarse de las apariencias, el avión es bonito y tiene un acabado bueno.

 

Pero hay más. Resulta que ya sólo hacen la versión eléctrica, que permite el despegue autónomo con un motor en el morro. Y si nos creemos lo que dice el fabricante, con una carga da para 7 ascensos a 500 metros (digamos 7 remolques estándar) o un solo remolque, más 200 km de vuelo de distancia. Es decir, en la práctica garantizan que vuelves. Todo eso se consigue con un diseño ultramoderno y construcción en fibra de carbono y epoxi, con un peso vacío para la parte de avión de sólo 120 kilos (piensen en montar y desmontar un chisme así, para bien, claro).

 

Vean las alas tipo Discus y que al menos esta versión llevaba flaps. Ahora no los lleva.

 

Bien, y entonces, ¿por qué no corro a vender uno de mis órganos redundantes para comprar un chisme de estos, que por otra parte no regalan (unos 100.000 machacantes para empezar)? Pues... porque no está nada claro que las bondades sean reales. No he encontrado pruebas independientes aparte de las que publica la propia empresa y en general parece que hay un poco de niebla envolviendo toda esta familia de veleros, con gente que dice que no son tan estupendos. Por otra parte, son muy bonitos y vaya Vd. a saber.

No hay comentarios:

Publicar un comentario