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domingo, 23 de febrero de 2025

Junkers F 13

Actualizado en octubre de 2026

Viendo este vetusto avión que voló por primera vez en 1919, Vds. pensarán que tiene muy poco que ver con un moderno reactor de pasajeros, como un Airbus A320. Pues resulta que más de lo que parece. El Junkers F 13 fue el primer avión completamente metálico de transporte de pasajeros, y parece que el primero que fue diseñado como tal desde el principio. Tiene una estructura de duraluminio, completamente recubierta de revestimiento portante de duraluminio corrugado. Es decir, el recubrimiento es estructural y soporta esfuerzos, no es meramente una "piel" para lograr una superficie aerodinámica. Igual que en el Airbus.
 



El antiguo dueño de una conocida marca de maletas metálicas (caras, ruidosas y corrugadas, como el avión) se embarcó en la construcción de una réplica de un Junkers F 13, que voló en 2016. Se han construido al menos otros dos aviones más, y ha dado lugar a una renacida Junkers Aircraft, que ofrece dos modelos ultraligeros "vintage" basados en aviones Junkers antiguos (A50 y A60). Arriba, la réplica tiene un radial Pratt & Whitney R-985 Wasp Junior de 450 HP, con la que tiene que ir muy sobrao. Centro arriba, contrucción rigurosamente fiel. Y muy complicada y laboriosa. Centro abajo, la cabina de mando con sus concesiones a la modernidad. "Sólo" costó 10.000 horas de trabajo hacerla. Y pocas me parecen. Abajo, el motor radial le sienta bien. Vean las cabinas abiertas con sus pequeños parabrisas. Feria AERO, Friedrichshafen, Alemania, 2017.
 
Más. El avión es monoplano sin ningún tipo de montantes, mucho más limpio aerodinámicamente que los biplanos de su época, que tenían habitualmente un buen puñao de cables y riostras. Y sobre todo, fue un éxito tremendo. Estuvo en producción de 1919 a 1932, y se fabricaron 322, una cifra considerable para su época. A principios de los años 20 llevaba el 40% del tráfico de pasajeros del mundo (¡!), y dio lugar a varios aviones de transporte posteriores muy importantes, los Junkers W33-W34 y en última instancia, al Junkers Ju 52/3M, que sería el transporte estándar nazi durante toda la guerra.
 
De los dos Junkers F13 originales y completos que quedan, uno está en el Museo del Aire de Le Bourget. De hecho es el que utilizaron como referencia para construir la réplica de más arriba. París, Francia, 1993.
 

Entre estas dos fotos y la anterior han pasado 32 años (¡!). De vuelta en el Museo del Aire en París, el Junkers F13 sigue siendo una exhibición importante por mostrar el paso a la modernidad. Pero previamente se me había pasado la interesante hisotria del avión en sí. Resulta que se construyó en 1920 y se pretendía exportar a USA (de hecho lleva instrumentos en pies y millas). Pero la comisión de reparación de guerra decidió que nanay. Así que se cedió a los franceses en 1921 (¡!). El avión nunca llegó a tener matrícula ni a volar comercialmente porque fue directamente al museo (¡!). Luego está nuevo de trinca (¡!), entiendo que con cero horas o pocas. Sería relamente curioso volver a ponerlo en vuelo. París, Francia, 2025.

Hugo Junkers fue un ingeniero pionero de la construcción en metales ligeros. En 1915 construyó el Junkers J 1, el primer avión metálico y monoplano. Nada más terminar la guerra, y dentro de las grandes dificultades que tenía Alemania en ese momento, fue capaz con su equipo de construir un diseño muy avanzado y ponerlo en fabricación (¡!). La estructura alar incorporaba dentro de un perfil grueso los refuerzos necesarios. El recubrimiento de aluminio corrugado era muy ligero y resistente. El avión era más fácil de construir que los de madera y mucho más resistente a los climas extremos.
 


De nuevo en Friedrichshafen. Arriba, la réplica ha ganado en autenticidad quitando la publicidad de maletas y poniendo el emblema de Junkers. Centro. El ala corrugada original de Junkers. Abajo. El avión está enteramente recubierto de aluminio ondulado. Algo muy original que fusilaron sin piedad los de Ford. Hubo que esperar a los análisis detallados en túnel de viento para descubrir que el recubrimiento, incluso orientado al flujo de aire, genera más resistencia que un ala lisa. A cambio era muy ligero y resistente. A las velocidades a las que vuela el avión, lo primero no era tan importante, y en todo caso el ala cantilever era una considerable ganancia sobre los biplanos de madera y tela arriostrados con montantes y cables. Alemania, 2018.

Con sólo un motor de 180 HP, el avión era capaz de transportar dos pilotos y 4 pasajeros. Los primeros iban en una cabina abierta - que hubiera costado muy poco cerrar, pienso - y los 4 pasajeros en un espacio cerrado calentito y lujoso. Hasta tenían cinturones de seguridad. El avión podía llevar ruedas, esquís o flotadores, intercambiándolos con relativa facilidad.
 
Este F13, bautizado City of Prince George, se exportó a Canada en 1930 y se estampó despegando en 1933. Los restos se rescataron en 1981, estuvieron en exhibición en el Technikmuseum de Berlin, donde yo lo vi en 2008. Recientemente ha vuelto a Canada tras ser restaurado. Vean la estructura interna del ala y el grueso perfil. Y lean la curiosa historia aquí.
 
A pesar de la competencia que suponían los aviones excedentes militares a bajo precio, y de las limitaciones del tratado de Versalles, Junkers fue capaz de montar una línea de producción en Alemania y también logró que se fabricaran con licencia en USA y la URSS. Los aviones se usaron literalmente en todas partes, incluyendo lugares difíciles y remotos, como el inmenso norte canadiense o las junglas tropicales de Nueva Guinea. Junkers creó su propia aerolínea en 1921 en Alemania con aviones F 13. El avión se utilizó por fuerzas áereas y aerolíneas de más de 30 países.
 

El otro F 13 que queda intacto está en el Tekniska Museum de Estocolmo. Se utilizó como transporte desde 1923 y fue el primer avión específicamente modificado para llevar correo, en 1926. Suecia, 2023.
 
Como casi todos los aviones de éxito, fue mejorando con el tiempo. Se incorporaron motores más potentes y modernos, incluyendo motores en línea de la propia firma Junkers (L2 y L5), motores Liberty americanos y varios radiales. Se alargó la envergadura y aumentó el peso. Con un punto de vista moderno son lentos (unos 170-230 km/h) y la carga útil no parece gran cosa (700-1200 kilos), pero eso era mucho entonces. Me encantaría volar en una de las réplicas. Habrá que ponerse.
 

De mi colección de sellos. Arriba, este sello chino de 1932 muestra un F 13 volando sobre la Gran Muralla. China adquirió cuatro F13 en los años 30 que usaron como bombarderos, y fueron desconsideradamente destruidos por los japoneses en el "incidente" de Shanghai de 1932. Abajo, este sello alemán de 1991 conmemora el Junkers F13. Vean que dice 1930, el avión se siguió fabricando hasta 1932 (¡!).

Este sello de Nueva Guinea de 1972  muestra un Junkers F13 con mucha historia. Hay un error gordo, el avión en realidad era VH-UTS (¡!). El avión se vendió a Inglaterra en 1930, estuvo transportando pasajeros hasta 1934 y fue comprado por una sociedad de misiones sueca. Se desmontó y transportó a Australia por barco, donde sirvió para las misiones luteranas en Nueva Guinea. Pero no acaba ahí. En 1939, el avión tenía una tripulación de dos alemanes, el piloto Werner Garms y el ingeniero de vuelo Paul Raabe. Al conocer por la prensa la invasión de Polonia (comienzo de la Segunda Guerra Mundial) decidieron fugarse con el avión y volver a Alemania (¡!). Cruzaron a la parte holandesa de la isla (actualmente de Indonesia). El avión se perdió en el lío posterior de la guerra. Pero ambos alemanes escaparon con éxito a Japón en barco, cruzaron la URSS en el Transiberiano y volvieron a Alemania para incorporarse a la Luftwaffe (¡!). Garms se convirtió en piloto de Junkers Ju 88 y se dio por desaparecido en Crimea en 1942 (¡!). Realmente conozco pocas vidas tan movidas.


lunes, 19 de agosto de 2024

Junkers J.10

Este avión no es un Junkers J.10 / CL.I. En realidad es un Bowers Fly Baby, que tiene un parecido relativo y más bien general con el primero. El clásico avión de construcción amateur americano es mucho más pequeño y ligero, lleva un motor "flat four" en lugar del enorme Mercedes de 6 cilindros en línea original, las alas son bastante diferentes... Pero como está pintado de alemán y lleva un artillero de pega, da el pego en las exhibiciones del Great War Display Team, que recrean la Gran Guerra en el aire.

 

El Fly Baby en vuelo simulando ser un Junkers J.10. Las alas con los marginales redondos y el motor de 4 cilindros le delatan. Farnborough Air Show, Inglaterra, 2018.

 

El auténtico Junkers J.10 de 1918 es un avión interesante. A finales de la Primera Guerra Mundial los alemanes estaban desarrollando aviones de ataque al suelo, pensados para machacar a los infelices que luchaban en las trincheras. Hugo Junkers creía en la superioridad tecnológica del monoplano y la construcción metálica, en lugar de los biplanos de madera y tela que habían dominado el conflicto. En esta ocasión convenció a los responsables del Ejército y el avión se puso en producción, pero sólo se entregaron unos pocos (44) hasta el armisticio.

 

Atacando una réplica de S.E.5

 

El J.10 era una adaptación a biplaza del anterior caza monoplano monoplaza Junkers  J.7 / J.9, para la tarea del asesinato masivo en las trincheras: el piloto tenía dos ametralladoras fijas y el artillero una móvil. A su vez, el J.7 era un desarrollo del Junkers J.3 que no se completó y que ya tenía el recubrimiento en aluminio corrugado que luego se haría famoso en los diseños Junkers. Éste a su vez es una evolución del Junkers J.1 de 1915, el primer avión metálico del mundo.

 

El J.10 apenas tuvo influencia en la guerra. Pero es importante porque fue la base conceptual y de diseño para toda la saga de aviones de transporte que se construyeron por Junkers tras la guerra. En linea directa desciende el Junkers F-13 de 1919 (de 4 plazas) y posteriormente los Junkers W33/34 (1927, hasta 6 plazas) y Junkers 52 (1932, 17 pasajeros). Estos aviones tendrían un papel muy importante en el desarrollo del transporte aéreo entre las dos guerras mundiales.

 

Por otro lado, el J.10 incorporaba blindaje adicional para los tripulantes y se puede ver como el antecedente remoto del Ilyushin Il-2 Sturmovik, y si quieren hasta del Fairchild A-10.