martes, 25 de marzo de 2025

Pitts Special (1)

Un avión acrobático extremo
 
Las Pitts Special, llamadas así por su creador Curtis Pitts, son una familia de aviones biplanos yanquis que se caracterizan por ser extremos. Muy extremos. Pienso que por tres características notables: son pequeños, potentes y sobre todo acrobáticos. Mucho. Puede que no al nivel de un Extra 300 o un MXS, pero en ellos se puede hacer acrobacia ilimitada que muy poca gente es capaz de dominar.
 
Aterrador. Skip Stewart pasa a pocos metros del suelo por la pista de Oshkosh volando con el avión de costado (¡!). La sustentación la produce el fuselaje y los 400+ HP del motor instalado en esta Pitts S-2S muy modificada. Un pequeño fallo y termina en una bonita bola de fuego alimentada de astillas y gasolina. O vamos a pensar que lo tiene previsto, está muy concentrado, tiene buenos reflejos, y puede enderezar el avión y tomar en segundos. Oshkosh, USA, 2019.
 
Empecemos por la pequeñez. Una Pitts S-1 típica, la versión monoplaza que se sigue construyendo, mide 5,3 metros de envergadura y 4,7 de largo. Salvo cosas raras, es difícil ver aviones más pequeños, incluso entre los muy ligeros. De hecho no es fácil hacer algo más pequeño que vuele y que lleve una persona. Y la Pitts S-2, habitualmente biplaza (aunque las hay monoplazas), tiene 6,1 metros de envergadura y 5,7 de largo.
 
No esperaba encontrar una Pitts en un sitio así. En un antiguo aeródromo de aviones agrícolas (donde nos recibieron fenomenal) tenían esta diminuta Pitts S-1D monoplaza. EC-YAQ es de 1982, una versión construida a partir de planos con 4 alerones, como delatan las barras que los unen entre las dos alas. El Manantío, Badajoz, 2023.
 
En ese reducidísimo tamaño va habitualmente montado un motor de 180-200 HP para la Pitts S-1 (lo habitual en una avioneta de 4 plazas) y de 260 HP para la Pitts S-2 (¡!). Pero han volado versiones de la S-1 con hasta 300 HP (¡!) y de la S-2 con más de 400 HP (¡!). Según el peso, las Pitts Special suben entre mucho y muchísimo, y de hecho son conocidas por su capacidad de hacer maniobras verticales.
 
Una Pitts S-1S en el aeródromo de la Cerny, Francia, 2014.
 
Y por fin está la acrobacia. Según un conocido gurú de las Pitts, "están las Pitts Special y están los otros aviones, no hay que confundir las dos cosas", y también "cuidado: su primer vuelo en una Pitts arruinará para Vd. cualquier otro avión". El avión es conocido por su manejo directo y sensible, en el que no se nota retraso aparente entre accionar cualquier mando de vuelo y que el avión responda. Hasta el punto de que "no hay más que pensar en la maniobra para que el avión la haga" (a lo mejor es algo exagerado...). 


Arriba y abajo. Una de las razones por las que la Pitts dejó progresivamente de ser competitiva frente a los monoplanos es que al ser más pequeña, biplana y con las alas diferentes, es más difícil que un juez de competición valore si el avión hace correctamente la figura que sea. El equipo acrobático Carnet de Vol muestra esta realidad: es más difícil juzgar la posición de la Pitts S-2B frente a la de la CAP 222 roja. Grenoble, Francia, 2018.
 
 
Del prototipo a la producción
 
A Curtiss Pitts (1915-2005) siempre le gustaron los aviones y de joven trabajó de mecánico de aviones en la marina yanqui. Cuando pudo se compró en 1940 un biplano WACO serie F, un producto típico yanqui de los años 30. Eran unos chismes grandes, pesados y que llevaban motores radiales de 220 HP. Al Sr. Pitts le decepcionó mucho por pesado y torpe. El quería algo con mucha más relación peso/potencia, y sobre todo con maniobrabilidad y respuesta a los mandos. Y que no costara un congo. Así que se puso a crear y construir su propio avión.
 

La Fundación Infante de Orleans Tiene la Pitts S-2A EC-DHU de 1978 desde hace más de 40 años. Arriba, guardada en el hangar en 1990. Abajo, en vuelo en una exhibición en 2005. Con el clásico esquema rojo y rayos blancos. Cuatro vientos, Madrid.
 
Pitts realmente revolucionó el concepto de biplano acrobático. Más teniendo en cuenta que tenía el bachillerato y un curso de ingeniería por correspondencia (¡!). Lo que hizo fue poner un motor de 4 cilindros y 55 HP Lycoming O-145 (el de las avionetas ligeras militares de la época, las famosas Grasshopper: L-2 Taylorcraft, L-3 Aeronca y L-4 Piper) en un biplano lo más pequeño, sencillo y ligero posible. El nuevo avión, llamado Pitts S-1, voló en 1945. Pesaba vacío 225 kilos, tenía menos de 5 metros de envergadura (¡!) y en el aire era un chisme increíblemente ágil a pesar de llevar alerones sólo en las alas inferiores.
 
A poca gente se le hace un regalo así. Para el 75 cumpleaños de Curtiss Pitts en 1990, un grupo de gente construyó y voló lo que se podía aproximar más a su primera Pitts S-1. Tenía un ligeramente más potente Lycoming de 65HP y volaba bien. Vean que sólo lleva alerones en las alas de abajo. Tras los fastos se donó al museo de la Experimental Aircraft Association, donde sigue estando colgada de la pared como un cuadro. De hecho, en cualquier pinacoteca importante del mundo hay cuadros más grandes. Oshkosh, USA, 2019.
 
El concepto era nuevo, pero la construcción no. El avión llevaba la muy probada tecnología de fuselaje en tubo de acero soldado y alas en madera, todo ello entelado. Pero el tamaño compacto y la configuración biplana le daba una gran resistencia estructural, con un peso muy reducido. Esto lo hacía muy ágil, incluso con los pocos caballos disponibles.
 

Arriba y abajo, estas fotos separadas 23 años muestran la Pitts S-1S G-AZPH, un avión que sigue colgado boca abajo en el Museo de la Ciencia de Londres. El avión se compró nuevo en USA en 1969, supongo que es uno de los construidos por Pitts antes de que los fabricara Aerotek. Ganó el campeonato USA en 1971 y al año siguiente pasó al Reino Unido. Ganó el europeo en 1974 y quedó cuarta en el mundial de 1976. La década dorada de las Pitts. Londres, Inglaterra, 1993 y 2016.
 
Pitss cambió enseguida el motor por otro más potente Franklin de 90 HP, pero poco después vendió el prototipo, que se perdió en un accidente en cuestión de meses. Intentó poner en marcha una pequeña línea de fabricación de Pitts Special con un socio, pero finalmente le compró el negocio de servicios aeronáuticos y fumigación áerea, y solo pudo completar un segundo avión en 1946.
 
Una Pitts S-2B impecable en Valence. Francia, 2018.
 
Esta segunda Pitts S-1que todavía existe, se hizo muy famosa. La que después se llamó Little Stinker (pequeña apestosa, por la mofeta que llevaba pintada) llevaba un Continental C-85 de 85 HP, y era ligeramente más grande (4,9 m de envergadura y 4,4 de largo) y pesada (257 kilos). Estaba pintada de rojo brillante con rayos blancos (un esquema "casi estándar" en las Pitts desde entonces) y rápidamente empezó a impresionar a todo el mundo en las exhibiciones. 
 
Little Stinker era un avión mínimo. Betty Skelton la usó sólo tres temporadas y aunque la vendió en 1951 la recompró en 1967 y finalmente la donó al Museo del Aire y del Espacio en 1985. El esquema de pintura ya se había inventado, pero lo hizo popular y dura hasta hoy. Washington, USA, 2015.

Especialmente cuando lo compró una piloto famosa, Betty Skelton, que ganó los campeonatos de acrobacia femeninos USA en 1948, 1949 y 1950, además de mostrarlo en todo tipo de shows. Otros pilotos querían una Pitts. Caro Bailey (otra Sra. legendaria) convenció a Pitts de hacerle una, la tercera Pitts S-1, que voló como Black Magic en 1950 con un motor de 125 HP, con la que ganó el campeonato femenino en 1951 (¡!). Vean que vamos subiendo de caballos.
 
Little Stinker impresiona colgada boca abajo y para la posteridad. Vean las compactas líneas y que sólo tiene alerones en el plano inferior. Washington, USA, 2015.
 
Y esto podía haber sido todo. En los años 50 Pitts se centró en su negocio de servicios aeronáuticos y no hizo más Pitts Special. Pero había pilotos interesados. Incluso algunos construyeron sus propias versiones inspiradas en Little Stinker, algunas con la ayuda de Pitts, pero nada más. Esto hasta que en 1961 (habían pasado 16 años de la primera) Pitts se decidió a construir una nueva versión, la Pitts S-1C, todavía con alerones solo en el ala inferior, pero esta vez con planos detallados y profesionales, pensada para el motor Lycoming O-290 de 125-135 HP. De nuevo tenía mejoras y llevaba alas rediseñadas con un perfil NACA M-6. Los yanquis lo llaman plano, pero es más bien biconvexo, aunque no simétrico. 
 
Esta Pitts S-1C N714V es de 1968 y no se notan los 51 años que tiene. Fíjense en la menudencia que es al lado de la Aeronca Campion que tiene detrás, en sí un avión muy chiquito de 11 metros de envergadura. Pero es mucho más grande. Vean que la S-1C sólo tiene alerones en las alas inferiores. Se sabe porque no tiene las típicas barras conectándolos con los de arriba. Oshkosh, USA, 2019.
 
Pitts tuvo un éxito inmediato cuando puso a la venta los planos de la Pitts S-1C. Pronto se construyeron varias que empezaron a dominar en los circuitos de competición, donde se hicieron todavía más famosas. Pitts vio la oportunidad de hacer y vender una versión biplaza de entrenamiento ligeramente agrandada, pensada para enseñar a volar en la S-1. Esta fue la Pitts S-2, que equipada con un motor de 180 HP voló en 1966, y pasó a ser la "Big Stinker". Aunque inicialmente sólo disponible a partir de planos, Pitts pensó en certificarla y construirla en una fábrica.
 
El prototipo de la Pitts S-2 se conserva en el Museo de la Experimental Aircraft Association. "Sólo" tiene 180 HP, pero cuando Pitts empezó el diseño en 1965 eso era mucho. No volaba igual que una S-1, pero también hacía acrobacia con estilo. Vean la cabina cerrada atrás y abierta delante. Y los 4 alerones. El mayor dolor de cabeza fue certificarlo, pero finalmente lo consiguió. Oshkosh, USA, 2019.
 
Mientras tanto Pitts había rediseñado de nuevo la S-1, que tenía 4 alerones y perfil simétrico, pasando a ser la Pitts S-1S. Pitts empezó a hacer kits de la S-1S y también algunas S-1S completas. El cambio definitivo llegó cuando llegó a un acuerdo con la firma Aerotek de Afton, Wyoming, que empezó a fabricar la Pitts S-2 en 1971, y posteriormente también la Pitts S-1S. Desde entonces, pasando a ser Christen Industries en 1982 y posteriormente Aviat Aircraft en 1991, se siguen fabricando las Pitts en ese lugar, más de 50 años después.
 
El Museo del Aire y del Espacio de Washington tiene otra Pitss, una S-1S. Un Sr. Llamado J. Dawson la construyó a partir de planos y la voló con un motor de 180 HP a partir de 1969. Vean que lleva 4 alerones. Y por supuesto,  es roja con rayos blancos. En 1973 la donó al museo. Washington, USA, 2015.
 
La fiebre por la Pitts Special tuvo su punto álgido en los 70. El equipo yanqui barrió con Pitts S-1S y motores de 200 HP en los mundiales de acrobacia de 1972. Los 55 HP de la original quedaban lejos... Es la única vez que los biplanos han ganado un mundial y yo creo que fue una excepción, probablemente por la elevada motivación y entrenamiento que llevaban los yanquis. De hecho, los monoplanos Zlin Z-50 y Yakovlev Yak-50 dominaron a partir de ahí. Lo que no quita para que la Pitts Special tuviera su era dorada y siguiera utilizándose como avión acrobático y de exhibición durante décadas, hasta hoy.
 
Variaciones sobre el mismo tema. Esta Pitts-Smith CGL-1 es una Pitts S-1 de 1967, posiblemente una S-1C construida a partir de planos, en la que la creatividad del artista modificó algunas cosas. Vean primero que sólo lleva dos alerones en los planos inferiores, porque no lleva las barras de conexión (eso es lo que me hace pensar que es una S-1C). Vean también el tren de aterrizaje tipo Cessna en lugar de la amortiguación por gomas de la mayor parte de las anteriores, y los planos de cola no redondos. Ahora, el esquema de pintura es el siempre popular rojo con rayas blancas. Oshkosh, USA, 2019.

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