domingo, 4 de febrero de 2018

Shadow

Inevitablemente, este chisme me parece un aeromodelo grandote y un poco feo. Pero resulta que es algo más serio. El AAI RQ-7 Shadow es un UAV o dron o vehículo aéreo "sin persona", que lo define mejor que "no tripulado", ya que lo están. En la práctica es un avioncito radiocontrolado monomotor de hélice muy chico (mide 4,3 m de envergadura, pesa unos mínimos 170 kg, y se pasea por los aires a unos 130 km/h), que se ha convertido en el sistema de vigilancia y reconocimiento estándar del ejército y los marines yanquis, además de otros.


El Shadow lleva un motor Wankel de 38 HP y puede estar horas en el aire, de día y de noche, aunque no con mal tiempo. Museo del Aire y del Espacio, Washington, USA, 2015.
En la torreta bajo el morro lleva el sistema de cámaras electro-óptico y de infrarojos, que está giroestabilizado y conectado con su estación de control, que forma parte de un conjunto móvil en camiones todo-terreno. El avión se lanza desde una catapulta móvil y se recoge automáticamente en una mini-pista con cables, como si tomara en un portaviones. Un equipo de 22 personas puede manejar todo el sistema con 4 Shadows.


Los 750.000 dolores que cuesta cada chisme son un fajo para un aeromodelo, pero no mucho para un sistema de reconocimiento ultramoderno.

Los yanquis lo llevan usando desde 2002, por ejemplo en Iraq y Afghanistan. Y aunque también está previsto como designador de blancos por láser e incluso para tirar pepinos explosivos, parece que su verdadero valor es ser los ojos del ejército, con menos coste y riesgo que un avión tripulado.

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