miércoles, 4 de febrero de 2026

Canguro

Ha habido pocos veleros en la historia con la influencia que ha tenido en el deporte el DFS Weihe. Además de fabricarse antes y después de la guerra en varios sitios, dio lugar directamente al Olympia/Meise, que a su vez fue el germen de la creación de la clase estándar. Además, el Weihe ha inspirado en mayor o menor medida el diseño de muchos aviones. Éste que les muestro, el CVV-6 Canguro, es claramente uno de ellos.
 
Este es el avión en el que Mantelli consiguió el récord de altura, fabricado en 1953 y restaurado con su pinta original en la Aeronautica Militare. Todas las fotos en el fabuloso Museo Volandia en Milán-Malpensa. Italia, 2022.
 
El avión lo creó en el Centro Studi Ed Esperience per il Volo a Vela de Milán (CVV) un ingeniero llamado Ermenegildo Preti. Pero la idea fue de un militar llamado Adriano Mantelli, un tipo curioso, piloto y diseñador que consiguió 15 victorias en la Guerra Civil española en Chirri (¡!) y que tras la guerra creó varios aviones. Este señor estuvo muy vinculado al vuelo a vela toda su vida y ya en los años 30 veía que para aprender a volar lo mejor era un biplaza y si era bueno mucho mejor (¡!), nada que ver con hacerlo en un primario.
 
El avión debía ser bueno y volar bien. Relativamente hablando para un chisme muy grande de la primera generación de veleros: madera, tela, perfil tradicional. PEro el alt rendimiento ya estaba allí: ala fina y larga, mínimo de resistencias. Por otra parte, toda esa envergadura probablemente le hacía difícil de maniobrar.  Fíjense en los enormes alerones, que ocupan más de la mitad de la envergadura.
 
Así que se decidió probar la idea de un súper-biplaza. El prototipo del Canguro construido por SAI Ambrosini voló en 1941, Italia ya estaba en guerra. Aunque se encargaron 10 para entrenamiento de pilotos militares (Mantelli pensaba que los pilotos salían mejor formados si aprendían en velero) sólo se hicieron dos más por Aeronautica Lombarda di Cantú. Hubo que esperar a 1950 para que la Aeronautica Militare encargara 32 aviones a Ambrosini y cediera 22 al Aeroclub de Italia para los clubes de vuelo a vela. Puede que otra empresa (Meteor SpA) fabricara otros 3 y un club uno a partir de planos. Me salen 39, pero según la fuente, pueden ser entre 31 y 40. En algunos casos estuvieron volando hasta los años 80.
 
En una época en que sobraba gente para hacer cualquier cosa un avión así podía permitirse el lujo de prescindir de ruedas en el tren y poner un ligero y aerodinámico patín. Pero el lío para moverlo en tierra debía ser fino.
 
El Canguro se convirtió en el súper-velero italiano de los años 50, volando en los campeonatos del mundo de 1952 (Madrid, Mantelli qauedó 4º), 1954 (Camphhill, Inglaterrra, Mantelli quedó 2º) y 1956 (St Yan, Francia, Brigliadori quedó 11º). Mantelli fue también el primero en cruzar los Apeninos en un Canguro en 1953. Sin motor, claro.
 
Como ven no hay puerta lateral para el piloto trasero en ninguno de los dos lados. Tenía una portilla encima del ala, por detrás del larguero principal, para meterse allí dentro. Lo que debía costar bastante (y salir también, claro), aparte de no ver muy bien.
 
El avión, todo de madera y muy elegante, tenía 19,2 metros de envergadura y el cuidado diseño permitía un planeo real de 30, con el mismo perfil Göttingen 549 que el Weihe. Este volaba un poco menos, pero tenía menos envergadura. El avión italiano en realidad ya era de otra época. Mantelli por otra parte hizo otras dos cosas curiosas con un Canguro: puso un motor en un pilón sobre el ala para probar el concepto de velero asistido. Y llevándolo al extremo, se modificó ese mismo avión para llevar un turboreactor Turbomeca Palas en el puesto del 2º piloto, con la tobera saliendo por abajo (¡!). En este Canguro a reacción Mantelli subió en 1964 a 9.700 m de altura (¡!), ganando un récord FAI en su categoría.

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